TV ABIERTA 2010

La telebasura a tope

La telebasura fue el denominador común de la TV abierta 2010, con Showmatch (Canal 13) como líder en las preferencias del público.

por JORGE HÉCTOR SANTOS

 
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Si un escribano tuviese que dar fe de lo que al gran público televisivo le gustó en 2010 sería la multiplicidad de los programas basura, sin embargo el notario no es necesario porque bien lo dejan apreciar las mediciones de Ibope.
 
El contenido de los espacios televisivos basura está basado en gran parte en lo que le pasa a la sociedad argentina, vale decir insultos, difamaciones, peleas de baja estofa, hostilidades, enternecimientos de escaso valor.
 
La concepción que pareciera tener  quienes idean programas basura es que al televidente le gustan, quizás porque lo consideran mentecato; por lo tanto resulta apropiado llegar a él con producciones sencillas y llena de disputas.
 
El programa emblemático de este tipo de TV es Showmatch que ha quebrado marcas de excelente rating, convirtiéndose en el gran éxito en audiencia del año que finaliza.
 
Este envío de Ideas del Sur ha llenado de horas diarias la pantalla del 13 y le ha agregado otros programas satélites que giraron a su alrededor y que se alimentan de él, como Este es el Show, La cocina del Show y Sábado Show.
 
De Showmatch también subsistieron programas en la pantalla del 9, de Telefe y de América; lo que en plena temporada significó alrededor de casi el 30% de horas semanales de tele.   
 
La TV basura cuenta con un público seguidor con un perfil cultural medio bajo pero con un resultado casi asegurado.
 
Gracias a este tipo de contenidos Canal 13 está por ganar su 1er. año después de 20 en disputa frente a Telefe. La pregunta obvia es:
 
¿Podría haber conseguido este posible triunfo anual el canal de Clarín sino hubiese dejado de lado su antiguo perfil de pantalla cuidada -salvo el espacio de Tinelli-? La respuesta es NO.
 
Más allá de los fracasos que han tenido las principales propuestas de Telefe, mantuvo su idea de, sin dejar de ser popular, eludir en lo posible la chabacanería (o limitarla a los periódicos regresos de Gran Hermano).
 
A esa televisión basura no le escapan otras propuestas como el espacio K ‘6, 7, 8’, un programa de difamaciones realizado desde la TV oficialista con dineros del erario nacional.
 
También producciones similares como TVR y Duro de Domar, por la sucursal de Canal 7, el 9.  
 
Las perspectivas para 2011 no parecen desentonar respecto de la temporada 2010.
 
Canal 13 seguirá apostando a la fórmula basada en Tinelli  y su Showmatch, y todas sus producciones que producen un feedback con el envío central; más la clásica telenovela de Adrián Suar.
 
América 2 seguirá insistiendo en los contenidos mediáticos y de reciclado de lo que hagan otros canales, especialmente el 13 y ahora Telefe, mientras dure Gran Hermano 2011.
 
Canal 7, seguirá gastando dinero de todos en producciones de aplaudidores destacados de Cristina Fernández, tales como Florencia Peña y Andrea del Boca; más las partidas de dineros públicos que se destinan al Fútbol para Todos, en una programación que no concita la atención de casi nadie.    
Canal 9 seguirá, mientras el Ejecutivo Nacional pueda seguir usándolo como medio propio, gozando de la libertad de poner en pantalla una cuota de latas que no se ajustan a los que requiere la cuestionada y cuestionable Ley de Medios Audiovisuales.    
 
Telefe seguirá apostando a las ficciones, al entretenimiento familiar, al fútbol de la Copa América y a recuperar su mística ganadora que ya vende en pantalla con un video promocional que intenta provocar atención por la programación 2011.  
 
Hacer televisión de calidad que tenga buenos resultados de audiencia es posible, pero es más cara. No es extraño entonces que existan tantos programas de TV que en verdad es radio por TV.
 
La pregunta de todos los años: ¿Cuándo el público se hartará de voces que se enciman y resultan estridentes, donde los participantes se estorban, se gritan, se agravian?
 
El televidente parece buscar básicamente opiniones que escucha le refuercen su propia visión de la realidad.
 
La televisión vernácula es un reflejo de lo que le sucede, de lo que vive la sociedad argentina.
 
Como una referencia adicional a lo que Urgente24 viene señalando de la TV basura, Axel Rivas, director del Programa de Educación del CIPPEC, afirmó en una nota titulada “El amargo triunfo de Tinelli”, en la edición de La Nación del 27/12/10:
 
“Sobre el programa de Marcelo Tinelli hay una abundancia de discursos acerca de las peleas, los personajes y las imágenes. Pero no se oye casi nada en los medios acerca de su impacto educativo. Quizá lo más aplanador de su efecto sea anular la respuesta educativa con una saturación del show como algo ‘natural’ e ‘inevitable’.

Esta nota busca mostrar testimonios de decenas de docentes entrevistados en una investigación que conduje recientemente en el conurbano bonaerense. Según los docentes, los efectos de la ‘maquinaria Tinelli’ sobre el sistema educativo son devastadores. Una maestra lo resumió así: ‘Tinelli me venció. Tengo que decirlo, no voy a bajar los brazos, pero la pelea ya la perdí’.

Los docentes señalan efectos directos e indirectos del fenómeno Tinelli: niñas de 8 años bailando sensualmente en el mástil de la bandera; una gran proporción de alumnos que se acuestan diariamente a las 12.30 para ver el show y llegan dormidos a la escuela; cambios en el lenguaje, cada vez más rudimentario y agresivo; incontables horas escolares en las que los alumnos comentan solamente las novedades de Tinelli, como si nada más existiera en sus vidas.

La lógica del programa lo dice todo. La fama como valor sin ningún esfuerzo, mérito o respeto; la arbitrariedad payasesca del jurado y las reglas cambiantes y ‘arreglables’ del concurso; el maltrato y la agresión como forma de rating-relación; la exposición de la intimidad como método de venta. Casi podría decirse que este conjunto de valores parece un ‘anticurrículum’, un verdadero reverso de la escuela deseada. ¿Quién querría que la escuela eduque en estas lógicas? Pero incontables padres dejan que sus hijos se adapten a estos valores diariamente.

A esto hay que sumarle el negocio. Millones de personas entregando sus escasos recursos en una competencia mediática por teléfono. Una verdadera máquina de recaudar que deja migajas en los ‘sueños’ y frivoliza las problemáticas sociales reales que están detrás de los más necesitados.

Si Tinelli es un eje concéntrico de la TV argentina, basta ver algunas cifras para palpar sus efectos educativos. Según la última encuesta de consumos culturales del Comfer, más de la mitad de los chicos pasa más horas frente a la TV que en la escuela. Una encuesta de la Fundación Telefónica indica que más del 50% de los niños lo primero que hacen al llegar a la casa es prender la TV, y que el 49% hace los deberes mirando la TV, las cifras más altas entre 7 países de América latina.

Es necesario discutir este modelo cultural de sociedad. Los canales de TV tienen una responsabilidad educativa, no todo puede hacerse en nombre del negocio. Los auspiciantes son cómplices y pueden elegir el cambio. Los padres también tienen un rol clave en definir las pautas culturales y las prioridades en los consumos de sus hijos”.

No podemos escuchar más a un docente decir que Tinelli lo venció. Todos debemos responder ante lo que contemplamos en la pantalla silenciosamente. En ese silencio se forma la cultura dominante, nunca antes tan banal y tan cínica. En estos días de ‘tinellización’ de la realidad, se juega buena parte del destino educativo. Esto debería asombrarnos, para despertar del letargo y responder con armas educativas y éticas, que hoy parecen ‘contraculturales’".

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