Fruticultura argentina en problemas: De exportar a ser importadores
Uno de los cambios introducidos por el nuevo gobierno, en línea con la política impulsada por el presidente Milei, fue la apertura del mercado local a productos importados. El objetivo es aumentar la competencia y forzar al producto nacional a mejorar su competitividad y calidad. Sin embargo, esta apertura se concretó antes de reducir a los productos.
Como resultado, el productor local enfrenta una competencia desleal, al tener que competir con productos provenientes de países con estructuras de costos considerablemente más bajas. En este escenario, no alcanza con mejorar la productividad o la eficiencia, ya que muchos de los costos no dependen del productor y resultan excesivamente elevados.
Las estadísticas de comercio exterior reflejan con claridad esta problemática. Mientras las exportaciones apenas mostraron una leve recuperación, las importaciones se dispararon, hasta el punto de que en 2025 el valor importado igualó al exportado. En términos de volumen, las exportaciones aún superan a las importaciones, dado que su valor unitario es inferior. Tradicionalmente, Argentina fue un país netamente exportador; sin embargo, por primera vez esta condición se diluye, pasando a ser también un país importador de frutas.