En la vereda opositora, el peronismo sigue recalculando
Infobae: "(...) La última factura que le cargan a la cuenta de CFK es la construcción de la lista de diputados nacionales, a la que dirigentes de distintos sectores la definieron como “desastrosa”, debido a la falta de participación de nombres propios vinculados al territorio, como es el caso de los intendentes. “Entregamos la elección. Parece que queríamos perder. Y encima no hubo campaña“, se quejó un intendente del Conurbano
Además, su detención en San José 1111, sumado a la causa de los cuadernos, que está en pleno trámite, y los coletazos de la condena en la Causa Vialidad, donde la justicia federal empezó a avanzar sobre el decomiso de varias de sus propiedades, las causas judiciales que la rodean y su inhabilitación, de por vida, para ser candidata a ocupar un cargo público, limitaron su poder de fuego y su fortaleza como estratega principal del peronismo.
Al proceso de autonomía de Axel Kicillof, que reconoce en CFK a una líder pero no a su conductora, se le sumaron en las últimas semanas algunas señales de distanciamiento por parte de los pocos gobernadores que están dentro de Fuerza Patria (...)".
La expresidenta sigue de cerca a los gobernadores, quienes vienen jugando a romper los bloques en el Congreso desde que Javier Milei ganó las elecciones. CFK tiene el teléfono prendido y mantiene un diálogo cotidiano con Gerardo Zamora, el gobernador santiagueño que se reunió el viernes con Diego Santilli.
La incógnita, en cambio, es el catamarqueño Raúl Jalil. CFK no mantiene diálogo con el gobernador de Catamarca, pero apuesta a que sea José Mayans, su brazo operativo en el PJ, quien termine de negociar con los catamarqueños para evitar una ruptura.