El BCRA cambió restricciones para la compra y venta de dólares
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) avanzó con una batería de medidas que flexibilizan el ingreso y egreso de divisas, al tiempo que endurecen ciertas restricciones para evitar arbitrajes financieros.
A través de la Comunicación A8417, la autoridad monetaria introdujo cambios relevantes en el régimen cambiario. Entre las principales novedades, eliminó la obligación de liquidar en pesos las divisas provenientes de exportaciones de bienes para personas humanas.
Esto implica que, si bien los dólares deben ingresarse al país, ya no será obligatorio convertirlos a moneda local, equiparando el tratamiento al que ya regía para servicios. La medida apunta a incentivar exportaciones y mejorar la competitividad, en un contexto donde la acumulación de reservas se volvió una prioridad central.
En paralelo, el Central también extendió plazos para el ingreso de divisas en operaciones entre empresas vinculadas: pasaron de 60 a 180 días para montos más altos, y hasta 365 días en sectores específicos como indumentaria o industrias estratégicas.
En el frente operativo, se introdujeron flexibilizaciones para empresas. Se habilitó el acceso al mercado de cambios para cubrir riesgos cambiarios en deudas en monedas distintas al dólar, algo que hasta ahora estaba restringido. También se facilitaron los pagos de obligaciones negociables (ON) y se abrió la puerta a cancelar deudas intrafirma bajo ciertas condiciones de refinanciación.
Para las personas físicas, una de las medidas más visibles fue la eliminación del límite de US$ 50 para la extracción de efectivo en el exterior con tarjeta, lo que busca facilitar los consumos y operaciones de argentinos fuera del país.
Sin embargo, el paquete no es únicamente aperturista. El BCRA decidió ampliar el alcance de la denominada “restricción cruzada”, una herramienta clave para evitar maniobras especulativas entre los distintos tipos de cambio financieros, como el dólar MEP y el contado con liquidación (CCL).
A partir de ahora, quienes transfieran dólares a cuentas en el exterior no podrán operar con títulos en moneda extranjera durante 90 días. La medida apunta a bloquear estrategias de arbitraje que aprovechaban diferencias de cotización entre mercados, y refuerza el control sobre los flujos financieros en un esquema aún regulado.
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