La reforma de Milei es criticada en bastión cordobés; Moroni: "El diagnóstico es equivocado"
El exministro de Trabajo de la Nación, Claudio Moroni, expuso una fuerte crítica al proyecto que discute el Congreso. Ante un auditorio colmado, Moroni sostuvo que la iniciativa oficial "no resolverá el problema de la informalidad laboral" y que, por el contrario, "apunta a reconfigurar el sistema de distribución de poder entre trabajadores y empleadores, debilitando tanto el derecho individual como el colectivo del trabajo".
Diagnóstico de informalidad cuestionado
El exfuncionario señaló que el principal fundamento de la reforma —atribuir al régimen laboral vigente la causa de la informalidad— "no se sostiene empíricamente". Explicó que "más del 37% de los trabajadores asalariados no están registrados, pero más de la mitad de ellos se concentran en empresas de menos de cinco trabajadores". Para Moroni, en este segmento, el problema es la "informalidad estructural de las propias empresas", no la ley laboral.
Advirtió que la reducción de costos laborales ya se intentó sin éxito y que el proyecto introduce modificaciones que "no atacan las causas reales de la no registración, pero sí reducen derechos y beneficios".
Acuerdo individual y debilitamiento sindical
Moroni criticó la ampliación de la posibilidad de que el trabajador acepte modificaciones sustanciales del contrato de manera individual. Sostuvo que "La tradición del derecho del trabajo argentino reconoce que esa manifestación de voluntad muchas veces no es libre, sino condicionada por el miedo a perder el empleo".
Alertó sobre una clara tendencia a debilitar a los sindicatos y la negociación colectiva. Señaló que la iniciativa "privilegia convenios de empresa y sindicatos con simple inscripción", lo que "erosiona el rol histórico de las asociaciones gremiales". Afirmó que "Se combina un aumento del poder del acuerdo individual con una disminución del poder de los sujetos colectivos. Ese combo es muy difícil de tolerar y va en contra de toda la tradición del derecho del trabajo argentino".
Fondo de cese: "Lo más disparatado"
El exministro también apuntó al fondo de cese laboral. Según su análisis, el esquema implicaría que el sistema de despidos termine siendo "financiado por el Tesoro Nacional". Sentenció que "Es, sinceramente, lo más disparatado del proyecto", ya que no beneficia a las pequeñas empresas (donde está la informalidad) y genera un ahorro para grandes compañías que no suelen despedir.
Moroni concluyó que el debate debe sincerar su objetivo: "No se trata de formalizar el empleo, sino de reducir costos y redistribuir el poder en las relaciones laborales". Y remató: "El derecho del trabajo debe ser histórico y adaptarse a cada época, pero eso solo es posible con sujetos colectivos fuertes. Sin ellos, no hay equilibrio posible entre producción y trabajo".
En el cierre, el presidente del Colegio de Abogados de Córdoba, Eduardo Bittar, expresó la oposición formal de la institución al artículo 20 del proyecto. Cuestionó que prevea la imposición de costas a los profesionales, lo que "constituye un ataque a la profesión".
Bittar argumentó que la norma "incurre en una extralimitación normativa" al introducir disposiciones de fondo en cuestiones procesales. Anunció que el Colegio hará llegar a diputados y senadores un "rechazo puntual al artículo 20" y las opiniones vertidas en la jornada. "Necesitamos una abogacía que pueda desempeñarse de manera libre, defendiendo a quienes recurren a ella. Por eso vamos a pedir el rechazo de ese artículo", concluyó.