Mala para Trump: Los migrantes son personas con derechos inmanentes
USA: Un juez prohíbe las deportaciones exprés a terceros países: "no podemos asegurar que los estén esperando para matarlos".
Un nuevo choque entre el Poder Judicial y la Casa Blanca marca el ritmo de la política migratoria en Washington. El juez federal Brian Murphy, con sede en Boston, dictaminó este miércoles que la política de la administración Trump de deportar inmigrantes a países distintos a los de su origen es ilegal, según ámbito.
La medida, implementada en marzo de 2025, permitía al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) enviar a migrantes a naciones desconocidas sin previo aviso y sin darles la oportunidad de objetar por razones de seguridad personal. Según el fallo, esta práctica viola sistemáticamente el derecho al debido proceso.
Las claves del revés judicial
El juez Murphy fue contundente al señalar que el gobierno no puede enviar a una persona a un entorno potencialmente peligroso bajo el pretexto de que el DHS "no sabe" si alguien espera para matarlos a su llegada.
La política anulada eliminaba la instancia donde el migrante podía plantear temores sobre su integridad física antes de ser expulsado.
Aunque el fallo es una victoria para los defensores de los derechos civiles, la administración Trump ya anticipa que llevará la batalla legal hasta la máxima instancia judicial del país.
Este fallo representa el primer gran obstáculo jurídico para la ambiciosa "ofensiva migratoria" del presidente republicano, en un contexto donde la tensión entre las órdenes ejecutivas y las garantías constitucionales vuelve a ser el centro del debate nacional.