Con Bessent no alcanza: La economía real llega muy deteriorada a las elecciones
Gustavo Stok en El Economista:
"Más allá del auxilio del gobierno de Donald Trump dirigido a ponerle un freno a la suba del dólar y a la caída de los bonos, los principales indicadores de la economía real, aquellos que marcan efectivamente el pulso de la vida cotidiana de la gran mayoría de la población, mantienen, en la mayoría de los casos, una tendencia muy negativa.
Los ingresos reales, el nivel de actividad, el empleo y el endeudamiento de los hogares son algunas de las variables que, con mayor o menor intensidad, llegarán en rojo a las elecciones.
La recuperación del salario real registrada en el segundo semestre del año pasado en línea con la desaceleración de la inflación ya quedó atrás. En lo que va de este año, los salarios privados registrados vienen perdiendo la carrera contra los precios. Hasta julio -último dato oficial-, registraban un alza acumulada del 16,2%, por debajo del 17,3% de aumento de la inflación en ese período. El freno de la actividad económica, sumado a la decisión del gobierno de no homologar paritarias que excedan por mucho la meta del 1% mensual, viene derivando en una pérdida del poder de compra de los asalariados privados, que se habría acelerado en agosto y septiembre con el repunte de la inflación.
En cuanto a los trabajadores del sector público, el fuerte recorte que habían sufrido los salarios desde fines de 2023 hasta mediados de 2024 se cristalizó este año. Los únicos ingresos que exhiben mejoras en términos reales son los de los trabajadores informales, pero eso se debe en buena parte a una cuestión metodológica dado que en las mediciones hay un rezago de hasta cinco meses en los valores de los salarios que se toman en cuenta para este segmento. Eso, en un contexto de desinflación, termina empujando hacia arriba el promedio de esos ingresos.
Para evitar ese tipo de distorsiones, la consultora Empiria, que dirige el ex ministro de Economía Hernán Lacunza, publica el nivel de ingreso disponible, esto es, cuánto del ingreso queda luego de afrontar los gastos fijos. En julio, antes de la aceleración inflacionaria de los últimos dos meses, el ingreso disponible promedio de un hogar en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) todavía estaba 7% por debajo del registro de noviembre de 2023.
Esa debilidad del poder de compra mantiene frío el consumo. Si bien el canal de venta online no logra ser captado a pleno, todas las mediciones marcan caídas en septiembre.
(…) Para Focus Market vía Scanntech, que utiliza un lector de código en 756 puntos de venta de todo el país, el consumo masivo cayó 7,9% en septiembre con respecto al mes anterior. Esa retracción promedio esconde profundas diferencias por zonas geográficas que podrían anticipar comportamientos electorales: mientras en el Área Metropolitana de Buenos Aires el consumo cayó 16,7% en septiembre con respecto a agosto, en el interior del país el descenso fue de solo 2,9%.
La caída del consumo privado, que representa casi el 60% del PBI, deja poco margen para un repunte vigoroso de la economía. Según los últimos datos oficiales, el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) se mantuvo estancado entre enero y julio de este año. Con algunos datos sectoriales se puede inferir que tras una nueva caída en agosto, se registró una leve recuperación en septiembre gracias a alzas en la producción automotriz y en los despachos de cemento al mercado interno.
(…) todos los indicadores entre enero y septiembre de este año, desde demanda eléctrica hasta la producción de acero pasando por la fabricación de autos y la producción industrial pyme, siguen muy por debajo de los niveles de 2023. De hecho, la industria en el período que va de enero y julio de este año exhibe caídas en promedio del 10% si se compara contra 2023 y 2022, según el último informe de la Unión Industrial Argentina (UIA).
La severa corrección fiscal y la apertura de la economía con tipo de cambio bajo no fueron inocuas para el mercado laboral. La tasa de desocupación del 7,6% en el segundo trimestre del año exhibe un alza considerable frente al 6,2% registrado en el mismo período de 2023. Sin embargo, el crecimiento del índice no ha sido mayor debido a que parte de los trabajadores expulsados del mercado formal pasaron a contar con empleos más precarios. En esa línea, la informalidad laboral pasó del 41,4% de los ocupados en el cuarto trimestre de 2023 al 43,2% en el segundo trimestre de este año.
A esa tendencia se suma la del pluriempleo. Con el 46,3% de los hogares con ingresos que no alcanzan para cubrir todos los gastos del mes según una encuesta nacional realizada por Management & Fit en agosto pasado, crece la necesidad de sumar un nuevo trabajo. En el segundo trimestre la población ocupada que demandaba otro empleo ascendía a 2,4 millones de personas, unas 204.000 más que las que estaban en la misma condición hace dos años.
(...) La morosidad en los créditos a las familias alcanzó un récord en julio al llegar al 5,7% del total de la cartera, la cifra más alta desde que el Banco Central (BCRA) comenzó a registrar la serie en enero de 2010. Las líneas crediticias que más impulsaron la morosidad son los préstamos personales y las tarjetas de crédito, con incrementos que, en algunos casos, duplican los valores de diciembre de 2024.
La tendencia incluye a las empresas. El ratio de irregularidad en los adelantos pasó de 1,58% en diciembre del año pasado al 2,69% en julio. En tanto, la cantidad de cheques rechazados se aceleró en los últimos dos meses hasta alcanzar niveles que duplican a los del año pasado".