Este problema, dice, es más común en personas que tienen presión arterial alta, colesterol alto, resistencia a la insulina (prediabetes) o diabetes tipo 2.
A menudo, también se presenta entre las personas que tienen sobrepeso u obesidad, aunque es posible desarrollar hígado graso incluso si el índice de masa corporal es normal, advierte.
¿Qué alimentos hacen daño al hígado?
La dieta juega un papel clave en la prevención de la enfermedad del hígado graso. Y es que, como ya hemos visto, el sobrepeso y la obesidad son una causa común de hígado graso no alcohólico. También influye el consumo excesivo de ciertos alimentos.
Por eso, la experta de Harvard destaca que, para promover un hígado saludable, es importante "mantenerse alejado de los refrescos y azúcares agregados".
Y es que, algunas investigaciones han sugerido que las dietas ricas en fructosa, un azúcar que es parte del azúcar de mesa y que se añade a bebidas y alimentos, podrían aumentar la probabilidad de desarrollar enfermedad del hígado graso no alcohólico.
Viveiros lo explica:
Los refrescos con jarabe de maíz alto en fructosa u otras bebidas azucaradas conducen directamente a grandes aumentos en los depósitos de grasa del hígado, independientemente del total de calorías consumidas. Los refrescos con jarabe de maíz alto en fructosa u otras bebidas azucaradas conducen directamente a grandes aumentos en los depósitos de grasa del hígado, independientemente del total de calorías consumidas.
En ese sentido recomienda dos cosas. En primer lugar, leer atentamente las etiquetas para conocer los azúcares agregados, incluyendo el jarabe de maíz, la dextrosa, la miel y el agave. También, en vez de bebidas azucaradas, beber agua corriente.
Asimismo, hay otros alimentos a los que querrá renunciar para cuidar su hígado. La experta de Harvard dice que la comida rápida y el alcohol podrían aumentar el riesgo de hígado graso.
En su lugar, aconseja seguir una alimentación saludable enfocada en alimentos integrales. "Nuestros hígados nos lo agradecerán", dijo.
¿Qué te duele cuando tienes hígado graso?
Ahora bien, respecto a los síntomas de la enfermedad del hígado graso no alcohólico, generalmente no se presentan en las primeras etapas. De hecho, este problema hepático se considera una enfermedad silenciosa, con pocos o ningún síntoma.
Sin embargo, en caso de que el paciente tenga síntomas, "podría sentirse cansado o tener molestias en la parte superior derecha del abdomen", indica el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales, que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos.
Ahora bien, cuando el hígado graso avanza y produce cirrosis, la persona puede:
- Sentir cansancio o debilidad
- Falta de apetito
- Perder peso sin intentarlo
- Tener náuseas y vómito
- Sentir dolor leve o molestia en la parte superior derecha del abdomen
A medida que la función hepática empeora, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Moretones y hemorragias que ocurren fácilmente
- Confusión, dificultades para pensar, pérdida de memoria y cambios de personalidad
- Trastornos del sueño
- Hinchazón en la parte inferior de las piernas, tobillos o pies
- Hinchazón por acumulación de líquido en el abdomen
- Picazón severa en la piel
- Oscurecimiento del color de la orina
- Tinte amarillento en la parte blanca de los ojos y en la piel, llamado ictericia
----------------------------
Más contenido de Urgente24
Ultraprocesados, base de la alimentación infanto-juvenil en la Argentina
Este mineral ayuda a retrasar la demencia, según científicos
Es experto en longevidad y come estos 5 alimentos a diario
Este alimento del desayuno "dispara" la glucosa en silencio
¿Cuántos pasos hay que caminar por día? Nuevo hallazgo