Febrero caliente en el Congreso: Javier Milei apura reformas y busca votos clave
Javier Milei aspira a que sus proyectos salgan en las sesiones extraordinarias. Siguen las negociaciones sobre temas sensibles. Hay resistencia de la oposición.
02 de febrero de 2026 - 12:31
El Congreso Nacional abre este lunes 2 de febrero un nuevo período de sesiones extraordinarias convocado por el presidente Javier Milei, en un escenario marcado por negociaciones intensas, disputas con las provincias y una agenda legislativa atravesada por reformas sensibles.
El período se extenderá hasta el 27 de febrero y funcionará como antesala de un año parlamentario que promete alta conflictividad política.
La convocatoria quedó oficializada mediante un decreto presidencial que fija un temario cerrado y limita el debate a los proyectos habilitados por el Poder Ejecutivo. De este modo, el Gobierno busca avanzar con iniciativas clave antes del inicio de las sesiones ordinarias del 1 de marzo, con especial énfasis en la reforma laboral y la modificación del régimen penal juvenil.
Javier Milei acelera y quiere reformas
Desde Casa Rosada explican que la decisión de concentrar el debate en febrero responde a una estrategia clara: acelerar reformas estructurales y evitar que el calendario electoral complique los acuerdos políticos. Sin embargo, reconocen que el escenario legislativo es frágil y que, especialmente en el Senado, los votos aún no están asegurados.
La reforma laboral aparece como el eje central de las extraordinarias, pero también como el proyecto que genera mayores resistencias. Si bien varios gobernadores y bloques dialoguistas acompañan la iniciativa en términos generales, el capítulo fiscal encendió alarmas en las provincias por el impacto que tendría en la coparticipación.
El texto impulsado por el Ejecutivo prevé una reducción del Impuesto a las Ganancias para sociedades, una medida que, según estimaciones oficiales, implicaría una caída significativa de recursos para las jurisdicciones provinciales. Ese punto se convirtió en la principal moneda de negociación entre Nación y los gobernadores, que reclaman mecanismos de compensación para sostener sus cuentas.
Reforma Laboral, un proyecto con resistencia
En el oficialismo conviven dos posturas: quienes sostienen que el proyecto debe avanzar sin cambios y quienes admiten que será necesario introducir ajustes para destrabar apoyos. Mientras tanto, el ministro del Interior, Diego Santilli, mantiene conversaciones con mandatarios provinciales y legisladores clave para acercar posiciones.
En paralelo, el Gobierno también busca avanzar con la Ley Penal Juvenil, que propone bajar la edad de imputabilidad. La iniciativa genera divisiones incluso entre aliados y abre un debate que combina seguridad, derechos y capacidad del Estado para implementar el nuevo régimen. Aunque la propuesta original fija la edad en 13 años, el Ejecutivo no descarta elevarla a 14 para alcanzar consensos.
El antecedente inmediato es el dictamen logrado el año pasado en Diputados, donde se acordó una baja a 14 años con un sistema de penas diferenciadas y sanciones alternativas. Desde sectores dialoguistas advirtieron entonces sobre la falta de infraestructura para alojar a menores, mientras que en el PRO alertaron sobre el impacto que tendría una reducción más drástica.
Febrero caliente en el Congreso
Además de estos dos ejes, el temario de extraordinarias incluye otros proyectos de alto impacto político, como modificaciones a la Ley de Glaciares, designaciones diplomáticas y la eventual incorporación de una ley de emergencia por los incendios en la Patagonia, un reclamo impulsado por gobernadores del sur y respaldado por sectores de la oposición dialoguista.
En los días previos al inicio formal del período, el Gobierno reunió a su mesa política para ordenar la estrategia legislativa. Participaron referentes del Ejecutivo, del oficialismo parlamentario y del área económica, con el objetivo de coordinar mensajes y definir prioridades frente a un Congreso fragmentado.
Mientras tanto, la oposición más dura busca bloquear el avance de las reformas y presiona a los gobernadores para que no acompañen al oficialismo. Los gremios anticiparon movilizaciones en rechazo a la reforma laboral y el clima político se tensó aún más tras los cruces públicos entre funcionarios nacionales y el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
En ese contexto, la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, salió a marcar la cancha en la previa del inicio de las sesiones. A través de redes sociales, aseguró que el oficialismo está “listo para hacer a la Argentina grande otra vez” y definió al actual Congreso como “el más reformista de la historia”.
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Con negociaciones abiertas, presión opositora y una agenda cargada de temas sensibles, el Congreso vuelve a ser el escenario central de la disputa política en un febrero que promete debates intensos y definiciones clave para el rumbo del Gobierno.