Además de la reforma laboral, en la mesa de discusión aparece la Ley de Glaciares y otros proyectos impulsados por las provincias, como la declaración de la Emergencia Ígnea, una demanda reiterada por los gobernadores patagónicos tras los incendios forestales. En el oficialismo admiten que esos temas podrían funcionar como parte del intercambio político para asegurar respaldos.
Gestiones en el Senado
En paralelo a las gestiones en el Senado, el Poder Ejecutivo también activó el frente territorial. El ministro del Interior mantiene conversaciones con gobernadores y tiene previsto viajar en los próximos días a distintas provincias para reforzar el diálogo político y despejar resistencias.
Del otro lado del recinto, el bloque kirchnerista ya adelantó su rechazo al proyecto y se alineó con la postura de la CGT, que cuestiona la reforma laboral por considerar que avanza sobre derechos adquiridos. Desde ese espacio anticipan una oposición cerrada durante el debate parlamentario.
Con un escenario ajustado y negociaciones abiertas, el oficialismo apuesta a febrero como el mes clave para avanzar con su agenda legislativa. Además de la reforma laboral, el Gobierno busca tratar en extraordinarias otros proyectos de peso, como la modificación de la Ley de Glaciares, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea y la iniciativa para bajar la edad de imputabilidad penal.
La pulseada en el Senado será determinante para medir la capacidad del Ejecutivo de construir consensos en un Congreso fragmentado, en una etapa en la que cada voto se vuelve decisivo para el futuro de las reformas impulsadas por la administración libertaria.
_____________________________
Más noticias en Urgente24:
Axel Kicillof frente al kirchnerismo duro: La batalla silenciosa por el futuro del peronismo
Plan violeta para CABA: Se terminó la tregua y los libertarios buscan quitarle la Ciudad a los Macri
Motosierra en el INCAA: El Gobierno disolvió un comité que calificaba filmes por edad