Cabe recordar que más temprano, Kristalina Georgieva, titular del FMI, insistió en lo que comunicó a través del vocero del organismo multilateral de créditos, Gerry Rice: "Entendemos la necesidad de analizar cuidadosamente la carga de la deuda (pero) es el trabajo del Gobierno, no del FMI".
En una entrevista a Bloomberg, Georgieva echó por tierra la posibilidad de conceder quitas en el capital de la deuda que la Argentina contrajo por US$57.000 millones en tiempos de Mauricio Macri, pero que el gobierno de Alberto Fernández frenó en US$44.800 millones.
“Nuestra formulación legal es tal que no podemos tomar medidas que puedan ser posibles para otros sin esta gran responsabilidad global”, insistió Georgieva.
Días atrás, Cristina Fernández había cuestionado desde Cuba al presentar su libro Sinceramente: "¿Cómo que el estatuto prohíbe hacer hacer una quita? También prohíbe que se den préstamos para la cuestión cambiaria y permitir la fuga del dinero. ¿Y por qué vamos a hacer valer una prohibición y la otra no? Quiero que me apliquen el estatuto del Fondo entero, del primer al último capítulo, no me elijas el capítulo. Me aplicás que no pueda hacer quitas pero te aplicás el que dice que no me podías prestar para fugar como la fugaron".
Ante esta acusación, el vocero del FMI, Gerry Rice, respondió que "no hubo violación, ni habrá quita".
"La quita no está permitida por los estatutos, y no sólo en el caso de la Argentina", explicó Rice. Y agregó: "Puedo asegurar a todos que no hubo violación de la reglas del FMI".
Rápidamente, CFK salió a replicar a Rice a través de su cuenta de Twitter. La vicepresidenta compartió el artículo VI sobre Transferencias de capital del organismo, y subrayó un fragmento del inciso a) de la Sección 1, que establece que "ningún país miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital".
Y remató: "Sin comentarios. Los argentinos y las argentinas sabemos leer".