Otra textil que fabrica para grandes marcas, y con alto riesgo de insolvencia, entró en concurso
La empresa textil, que permanece en situación 4 de morosidad, y fabricaba para Reebok y Kappa entró en concurso tras cheques rebotados y una deuda millonaria.
10 de abril de 2026 - 08:45
Como muchas otras, la empresatextil Fantome Group, que fabrica indumentaria para grandes marcas como Kappa, Reebok, Kevingston y Billabong, entró en concurso preventivo de acreedores para organizar su pasivo y sostener su producción.
Según enumeró factores estructurales que le jugaron en contra fue la suba de costos en insumos, energía y salarios; la alta presión impositiva y la ausencia de políticas de protección frente al dumping.
Así por registrar 26 cheques rebotados por $39,7 millones y una deuda bancaria por $45,6 millones mientras permanece en situación 4 de morosidad, es decir, con alto riesgo de insolvencia, entró en concurso.
El proceso fue dispuesto el 23 de febrero pasado y surgió por la delicada situación financiera que atraviesa la firma, la cual perdió a sus principales clientes al tiempo que recibió el impacto de la apertura indiscriminada de importaciones.
El expediente concursal establece que los acreedores, donde sobresalen Garantizar SGR y Banco Galicia, podrán verificar sus créditos hasta el 17 de junio, mientras que la audiencia informativa fue fijada para abril de 2027, en el marco del proceso de reestructuración.
La fabricante de ropa pidió también por la continuidad de su actividad y de los contratos en curso, sobre todo a los vinculados al uso del inmueble donde opera y al alquiler de maquinaria.
ropa.jpg
La textil pidió también por la continuidad de su actividad y de los contratos en curso...
La compañía fue creada en 2017 y empezó a producir en 2018 en una planta de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el que desarrollaban todo el proceso de producción, desde desde el diseño y moldería hasta la confección, estampado y distribución de prendas.
Su consolidación atrajo marcas de peso como Kappa; Reebok; Kevingston; Billabong; Cheeky; Mimo y Kosiuko Su consolidación atrajo marcas de peso como Kappa; Reebok; Kevingston; Billabong; Cheeky; Mimo y Kosiuko
El derrumbe de la textil
Fantome comenzó a derrumbarse en 2020, cuando Kevingston decidió abandonar la fabricación local y vender productos importados.
En la presentación judicial, según publicó el sitio 'DataGremial', la firma señaló que "al tratarse del cliente que representaba casi la totalidad del flujo de trabajo, su salida significó un quiebre estructural".
Desde 2022 hasta el 2025, supo sostener una relación comercial con Distrinando S.A., licenciataria de marcas como Kappa y Reebok, por lo que elaboraba indumentaria deportiva e incluso equipamiento para clubes de fútbol.
image
Pero el año pasado ese vínculo concluyó, lo que provocó la pérdida de una fuente relevante de ingresos.
"Competencia diabólica"
En su escrito presentado a la Justicia, describió que "la industria textil argentina sufrió en los últimos años una 'competencia diabólica' proveniente de productos importados cuyo precio resulta imposible de igualar".
"Muchos actores comercializan por debajo de sus costos con el solo objeto de mantenerse en el mercado", agregó.
De todas maneras, la profundización de la crisis de Fantome comenzó el 14 de julio del año pasado, fecha en la que se trabaron dos embargos judiciales sobre sus cuentas bancarias por más de $130 millones, que no pudieron ser cubiertos. A partir de ese momento, la empresa reconoce un estado de cesación de pagos.
Para que la desgracia no sea tan dura, presentó una marca propia, abrió un local minorista en Belgrano y desarrolló una unidad de bordado y estampado, hoy su principal fuente de facturación. Sin embargo, no alcanza para compensar la caída del negocio principal.
Y ahora, según sostiene, "el concurso preventivo constituye la única vía para preservar la actividad y garantizar una reorganización ordenada".
Industria textil, la más golpeada
Se conoció ayer el último informe técnico del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), sobre Índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) correspondiente a febrero de 2026, que mostró una caída de 8,7% respecto a igual mes de 2025.
Un retroceso, que consolida un escenario complejo para el sector fabril, que en el acumulado del primer bimestre del año ya presenta una disminución del 6,0% en comparación con el mismo período del año anterior.
La medición desestacionalizada también arrojó resultados negativos, con una variación de -4,0% respecto al mes anterior. Y el impacto fue generalizado: 14 de las 16 divisiones que componen la industria manufacturera presentaron caídas interanuales durante el mes bajo análisis.
Pero dentro de los resultados por sector, la caída más pronunciada se observó en el rubro de "Productos textiles", que registró un desplome del 33,2% interanual en febrero.