El hipotálamo ventromedial (VMH) interviene en el control del comportamiento social y sexual en todas las especies, incluidos los humanos.
"Sospechábamos que el VMH podría albergar una población separada de células dedicadas al rechazo, basándonos en experimentos previos de imágenes de baja resolución que mostraban la actividad del VMH tanto durante la aceptación como durante el rechazo de las insinuaciones masculinas", detalla Lima.
El equipo se enfocó en el VMH anterior, una zona poco investigada, en particular en las células que responden a la hormona progesterona. Se trata de las neuronas sensibles a la progesterona en el hipotálamo ventromedial anterior (VMH).
"Estas neuronas son ideales para estudiar cómo el cerebro femenino oscila entre la aceptación y el rechazo durante el ciclo", señala el primer autor, Nicolás Gutiérrez-Castellanos.
¿Qué encontraron los investigadores?
Luego de observar el comportamiento de estas neuronas sensibles a la progesterona en ratones hembra receptivos y no receptivos durante las interacciones con los machos, mediante técnicas como la fotometría, los resultados sorprendieron al equipo.
Descubrieron que, cuando las hembras están fuera de su etapa de fértil, las neuronas VMH anteriores se vuelven muy activas, lo que se correlaciona con acciones defensivas como patear y boxear, pero fueron mucho menos activas durante la fertilidad, permitiendo el apareamiento.
"Parece que las neuronas sensibles a la progesterona en el hemisferio ventral anterior actúan como guardianes del rechazo sexual. Cuando una hembra está fuera de su ventana fértil, estas neuronas se vuelven muy activas, lo que provoca el rechazo. Pero durante la fertilidad, su actividad disminuye, lo que permite que se produzca el apareamiento", declara la coautora principal Basma Husain.
"El VMH existe en los seres humanos y probablemente desempeña funciones similares. Estudios recientes en modelos de ratón han demostrado que el VMH cambia en condiciones patológicas como el síndrome de ovario poliquístico. Además, el aislamiento social de ratones hembra durante el desarrollo puede provocar una receptividad sexual reducida, con alteraciones en la misma área cerebral, lo que subraya la relevancia clínica del VMH", argumenta Lima.
Se cree que estos hallazgos podrían ayudar a entender mejor la conducta sexual humana y los trastornos relacionados con el hipotálamo.
-----------
Seguí leyendo en Urgente24
Ejercicio y sexo: Experto lanza advertencia que nadie vio venir
Sexo oral y cáncer: La señal reveladora en la voz que no debes ignorar
Lo que todos deberíamos saber sobre el sexo y la presión arterial alta
Todas las señales de que tu próstata no está tan bien como debería
Sexo: El error que todos han cometido al menos una vez