El programa nuclear se presentó como destinado a fines pacíficos, pero desde el momento en que se estableció, USA, Reino Unido, URSS y los estados árabes evaluaron que su propósito era construir una bomba atómica.
Lakam
Tras varios cambios de nombre, la unidad de Bloomberg recibió el nombre camuflado, inocente y engañoso de Oficina de Relaciones Científicas (conocida por su acrónimo hebreo, Lakam). Inicialmente tenía una triple función:
- garantizar la seguridad física de la instalación nuclear de Dimona,
- impedir la filtración de información sobre la presencia de un centenar de expertos franceses que participaron en la construcción del reactor nuclear y,
- más tarde, impedir que se revelaran las verdaderas intenciones de Israel.
Más tarde, Lakam asumió funciones especiales, tales como la compra de equipos, tecnologías y materiales necesarios para el reactor y otras industrias de defensa. En otras palabras, la oficina se convirtió en una unidad de inteligencia científica y tecnológica; más claramente, resultó ser un contratista de robo, que robaba conocimientos y materiales de otros países para los proyectos de seguridad de Israel.
Así fue como Israel obtuvo el uranio natural para operar el reactor después de que Francia retirara su apoyo al programa en 1961 y Sudáfrica dejara de suministrarlo. Uno de los verdaderos héroes de esta campaña de adquisiciones fue Eliahu Sacharoff, un teniente coronel e industrial que hizo negocios con empresarios alemanes, entre ellos un piloto de la Luftwaffe nazi.
En uno de mis libros escribí que Sacharoff le contó a Bloomberg sobre la banda alemana a través de la cual se compraron 200 toneladas de uranio natural extraído en la provincia congoleña de Katanga y almacenado por una compañía minera belga que buscaba un comprador. Gracias a Sacharoff, el uranio llegó al puerto de Ashdod en 1968, desde donde fue transportado a Dimona.
En 1974, durante el mandato del primer ministro Yitzhak Rabin, el entonces ministro de Defensa, Peres; y el director general del Ministerio de Defensa, Yitzhak Ironi, decidieron transferir el trabajo de seguridad de Bloomberg en el ministerio a Haim Carmon. Bloomberg continuó desempeñándose como director de Lakam, pero la presión para reemplazarlo aumentó en el nuevo gobierno del Likud, a pesar de las objeciones del 1er. ministro Menachem Begin. En 1981, Begin cedió a las demandas del ministro de Defensa, Ariel Sharon, y Bloomberg se retiró. Rafi Eitan fue nombrado director de Lakam.
No cabe duda de que Bloomberg merece respeto por su papel en el programa Dimona, pero él no fue uno de sus diseñadores. El mérito y el elogio total son
- para el 1er. Ministro David Ben-Gurion y su sucesor Levi Eshkol,
- para los "chicos" de Ben-Gurion, Peres y Moshe Dayan, y
- para los científicos nucleares Profesor Ernst David Bergman, Israel Dostrovsky y muchos otros de su generación y sus sucesores.
Desde principios de los años '60, debido a la presión internacional, especialmente de las administraciones de John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson, los dirigentes israelíes mantuvieron una política que se conoció como "ambigüedad nuclear". Israel no confirmó ni negó que poseyera armas nucleares. Esa fue una de las decisiones estratégicas más importantes de los años de nuestra existencia, y el Israel oficial debe atenerse a ella, al menos mientras Irán no haya ensamblado aún armas nucleares.
Sin embargo, la obstinación de la censura militar en obligar a los periodistas a añadir la frase "según informes extranjeros" en cada artículo sobre el tema es ridícula y obsoleta. La serie 'El Átomo y Yo' debería ser el clavo en este ataúd podrido.
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