La raíz del problema
Las protestas comenzaron a tomar fuerza el domingo 2/1 tras una reforma que había puesto fin a los subsidios que abarataban el gas licuado del petróleo (GLP) para automóviles. Este tipo de vehículos es muy popular en algunas regiones del país, donde tres de cada cuatro emplean este tipo de combustible.
Según el Ministerio de Energía, Kazajistán ha aumentado en más de un 90% el consumo interno de gas en la última década, mientras que su producción solo ha crecido a un ritmo del 4%. Como explica el sitio Descifrando la Guerra, el estratégico sector energético kazajo ha ido privatizándose y pasando a manos extranjeras hasta el punto de que se concretó un consorcio empresarial para la explotación de los campos petrolíferos de Tengiz y Korolev –al norte del Mar Caspio- donde las empresas estadounidenses Chevron y ExxonMobil controlan el 50% y el 25% del accionariado, respectivamente. La parte rusa del consorcio era, a su vez, compartida entre la rusa Lukoil y la norteamericana Arco, pero fue comprada completamente por la parte rusa, controlando un 5% de la explotación de los campos. El otro 20% pertenece a KazMunayGas, la empresa estatal kazaja. Este equilibrio ha hecho depender a Kazajistán de un mercado de las exportaciones.
Rusia
Como informó Urgente24, el presidente kazajo, Kasim Comert Tokayev asumió ayer el cargo del Consejo de Seguridad tras la renuncia de todo el gabinete y solicitó ayuda a la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), alianza militar que agrupa a 6 antiguas repúblicas soviéticas, entre ellas Rusia, que ya ha respondido afirmativamente a este pedido.
Varios aviones de tropas rusas despegaron este jueves rumbo a Kazajistán. Y entrada la noche en el país eslavo, el Ministerio de Defensa informó de que las fuerzas especiales aerotransportadas de la brigada 45º iban a ser desplegadas de inmediato con equipamiento estándar para lo que la Organización del Tratado de la Seguridad Colectiva ha calificado como “una misión de paz”. Se trata de la primera vez que la alianza, liderada por Rusia y que incluye a Bielorrusia, Armenia y otros países de Asia Central, adopta una medida como esta desde su fundación en 1992.