Benjamin Netanyahu clama por un indulto: As de manga y el Qatargate
Benjamin Netanyahu clama por su propio indulto. "Un indulto a Netanyahu sería un premio al terrorismo", afirma el diario israelí Hareetz.
01 de diciembre de 2025 - 10:26
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, presentó ante el presidente israelí Isaac Herzog una solicitud de indulto en medio de los juicios que enfrenta por corrupción y ser salpicado por el Qatargate, por el que la oposición israelí lo acusa publicamente de haber facilitado la financiación de Hamás, a través de Qatar, para deslegitimar la causa palestina.
En plena polarización de la sociedad israelí debido al mal manejo con los rehenes y por haber dejado la frontera a la merced de los terroristas aquel 7/10/23, Netanyahu pidió este domingo al presidente israelí que le conceda un indulto, argumentando que la acusación en su contra socava su capacidad de gobernar y frena la “reconciliación nacional”.
En la carta de 111 páginas enviada a la oficina presidencial, los abogados Netanyahu clamaron por un indulto, a la vez que afirmaron que él sigue creyendo que los procedimientos judiciales conducirán a una absolución total.
Otorgar esta solicitud permitirá al primer ministro dedicar todo su tiempo, habilidades y energía a avanzar a Israel en estos momentos críticos y a lidiar con los desafíos y oportunidades que tiene por delante Otorgar esta solicitud permitirá al primer ministro dedicar todo su tiempo, habilidades y energía a avanzar a Israel en estos momentos críticos y a lidiar con los desafíos y oportunidades que tiene por delante
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“Mis abogados enviaron hoy (domingo) una solicitud de indulto al presidente del país. Espero que todos los que desean el bien del país apoyen esta iniciativa”, declaró Benjamin Netanyahu en un breve mensaje en video difundido por su partido, el Likud.
Benjamin Netanyahu: Corrupción, Qatargate y grieta
A principios de este mes, el presidente estadounidense, Donald Trump, también le escribió a su homólogo de Israel, Isaaz Herzog, para pedirle encarecidamente que indultara a Netanyahu, quien está investigado en al menos tres casos de corrupción, conocidos como Casos 1000, 2000 y 4000.
Del mismo modo, Netanyahu se encuentra implicado en el caso Qatargate, aunque todavía no esté formalmente imputado, que investiga a su Gobierno por permitir flujos de dinero hacia Hamás, a través de Qatar, en una maniobra para generar un punto de tensión interno con la Autoridad Palestina, allanando el camino para la deslegitimación de la causa palestina.
En cuanto a los tres casos de corrupción en los que Netanyahu está siendo investigado, estos son:
Caso 1000 (El Caso de los Regalos):
Este caso se refiere a la acusación de que Netanyahu aceptó regalos de lujo, como puros, champán y joyas, de empresarios ricos, entre ellos el magnate australiano James Packer y el productor de Hollywood Arnon Milchan, a cambio de favores políticos. Los fiscales argumentan que Netanyahu no reportó estos obsequios de manera adecuada y que existió un intercambio indebido de favores.
Caso 2000 (El Caso de las Conversaciones con el Editor de Yedioth Ahronoth):
Netanyahu está acusado de intentar llegar a un acuerdo con Arnon Mozes, el dueño del principal periódico israelí Yedioth Ahronoth, para recibir una cobertura mediática más favorable a cambio de favorecer a Mozes en un proyecto de ley que perjudicaría al diario rival **Israel Hayom**. El fiscal lo considera un intento de soborno.
Caso 4000 (El Caso Bezeq):
Este es probablemente el caso más grave, ya que involucra la compañía de telecomunicaciones Bezeq. Netanyahu está acusado de otorgar favores regulatorios a Bezeq a cambio de una cobertura positiva en el sitio web Walla, que es propiedad de Bezeq. Este caso está siendo considerado como un caso de soborno, ya que Netanyahu habría favorecido a Bezeq a cambio de que su gobierno recibiera una cobertura mediática más amigable.
Flujo de dinero a Gaza antes del 7/10/23
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, casi con impunidad gracias a sus dieciocho años en el poder y su influencia en la Corte Suprema y las Cámaras, aseguró en mayo que permitió desde 2018 que se transfirieran fondos desde Qatar a Hamás en Gaza para mantener a los yihadistas y a la Autoridad Nacional Palestina (que administra Cisjordania) divididas.
Benjamin Netanyahu, entrevista en mayo de 2023, meses antes del atentado del 7/10:
Nosotros permitimos que el dinero de Qatar fluya hacia Gaza, para pagar los salarios de los funcionarios de Gaza. Esto, por supuesto, ayuda a Hamás, pero lo hicimos para evitar una crisis humanitaria y mantener la división entre Hamás y la Autoridad Palestina Nosotros permitimos que el dinero de Qatar fluya hacia Gaza, para pagar los salarios de los funcionarios de Gaza. Esto, por supuesto, ayuda a Hamás, pero lo hicimos para evitar una crisis humanitaria y mantener la división entre Hamás y la Autoridad Palestina
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Desde 2018 Netanyahu había permitido que se transfirieran fondos desde Catar a Hamás en Gaza. "Y luego los sobornó durante cinco años con 1500 millones empleados para los túneles y para comprar las armas y los toyotas para la operación del 7/10/23", desvela Ehud Barak, el exprimer ministro de Israel.
Desde 2018, Netanyahu permitió la transferencia de fondos desde Qatar hacia Hamás en Gaza. “Y luego los sobornó durante cinco años con 1500 millones empleados para los túneles y para comprar las armas y las Toyota para la operación del 7/10/23”, d eclaró el ex primer ministro israelí, Ehud Barak.
“La política que condujo a permitir a Qatar transferir dinero a Gaza fue aceptada por unanimidad por el gabinete de seguridad”, comentó sobre la decisión adoptada en 2018. Además, añadió que la transferencia de dinero fue aprobada por recomendación de los servicios de inteligencia Shin Bet y Mossad.
Ahora bien, hay varios matices importantes:
No hay pruebas públicas de que Netanyahu haya financiado deliberadamente el ataque del 7 de octubre.
Lo que sí está documentado es que Israel permitió transferencias de dinero desde Qatar hacia Gaza, oficialmente con fines humanitarios y administrativos, algo que el propio Netanyahu reconoció.
La acusación de Barak es política: sostiene que esa estrategia fortaleció a Hamás y debilitó a la Autoridad Palestina.
En marzo pasado, una investigación del Shin Bet reavivó el debate en torno a las transferencias de fondos desde Qatar hacia la Franja de Gaza. Según estos antecedentes, desde 2018 Qatar ha enviado sumas mensuales estimadas en torno a los 30 millones de dólares, en el marco de mecanismos de ayuda humanitaria y estabilización económica. Parte de estos recursos, destinados a fines civiles como salarios y suministro de combustible, ha sido objeto de controversia por su posible impacto indirecto en la gobernanza de Hamas.
En paralelo, la justicia israelí mantiene abiertas investigaciones y detenciones de asesores vinculados al entorno del gobierno de Benjamin Netanyahu, en el marco de sospechas relacionadas con comunicaciones, gestión de mensajes públicos y posibles conflictos de interés vinculados al rol de Qatar como mediador en las negociaciones entre Israel y Hamás.
En ese contexto, se investiga también —a nivel preliminar y sin conclusiones judiciales definitivas— si hubo intentos de influir en la cobertura mediática israelí mediante la difusión de mensajes favorables a Qatar. Las autoridades no han establecido hasta el momento una imputación formal que confirme la existencia de pagos directos al gobierno israelí en relación con estas acciones.
El caso, conocido en medios como Qatargate, sigue en desarrollo y forma parte de un conjunto más amplio de investigaciones políticas y de seguridad vinculadas al manejo del conflicto en Gaza y a la crisis de rehenes entre Israel y Hamás.
El Qatargate y deslegitimar la causa palestina
El llamado caso Qatargate en Israel ha generado una serie de investigaciones y debates políticos sobre posibles contactos entre asesores del entorno del gobierno de Benjamin Netanyahu y actores vinculados a Qatar, en el contexto de la mediación del país del Golfo en las negociaciones entre Israel y Hamas. Sin embargo, no existe una conclusión judicial que establezca una trama de sobornos que involucre al gobierno israelí ni a funcionarios europeos en un mismo caso unificado.
En paralelo, han circulado críticas políticas dentro de Israel que señalan que las políticas de transferencias de fondos desde Qatar hacia Gaza —implementadas desde 2018 en coordinación indirecta con Israel y otros actores internacionales— pudieron haber contribuido a sostener la administración de Hamás en el enclave. Estas transferencias fueron justificadas en su momento como parte de mecanismos destinados a evitar una crisis humanitaria en la Franja de Gaza, aunque su impacto político sigue siendo objeto de debate.
En un discurso del 2021, Netanyahu hizo referencia a la política de permitir fondos para la asistencia humanitaria en Gaza y a que no le importaba si llegaba a manos de Hamás:
"El dinero de Qatar es fundamental para mantener la estabilidad en Gaza, y aunque este dinero llega a los funcionarios de Hamás, nuestro objetivo es evitar que haya una crisis humanitaria. No estamos financiando a Hamás directamente, pero debemos actuar con prudencia para evitar un desastre humanitario en Gaza".
En una rueda de prensa en junio de 2021, Netanyahu también tocó el tema de la financiación a Gaza:
"Nosotros no podemos cambiar la realidad de Gaza de la noche a la mañana. Mientras Hamás controle Gaza, necesitamos lidiar con la situación tal y como es. Y esto incluye permitir que los fondos de Qatar lleguen a Gaza para evitar el sufrimiento de la población civil, aunque sepamos que parte de ese dinero podría terminar en manos de Hamás".
Al respecto, el diario Haaretz y otros medios israelíes han informado sobre estas controversias, en el marco de críticas de la oposición al gobierno de Netanyahu. No obstante, la interpretación de que esta política constituyó una “financiación directa del terrorismo” no forma parte de conclusiones judiciales, sino de lecturas políticas del conflicto.