En la primera parte del estudio, los voluntarios llenaron cuestionarios acerca de los alimentos que comían. Estos cuestionarios servirían luego para obtener los resultados que, sin duda, se consideran importantes en la prevención del Alzheimer.
Ahora bien, se calcula que los participantes fallecieron en una media de siete años después del inicio del estudio. Antes morir, al 39% se le diagnóstico demencia. Cuando se les examinó tras la muerte, el 66% cumplía con los criterios de Alzheimer.
Dieta y Alzheimer
Al realizar la autopsia, los investigadores examinaron los cerebros de los participantes para ver qué cantidad de placas amiloides y ovillos de tau tenían. Tanto las placas amiloides, como los ovillos tau, se asocian con mayor riesgo de Alzheimer.
Seguidamente, los científicos analizaron los cuestionarios sobre alimentación que se recogieron durante el estudio y clasificaron la calidad de la dieta de cada persona.
Hallaron que, las personas que consumieron alimentos de las dietas Mediterránea y MIND tuvieron menos signos distintivos de la enfermedad de Alzheimer.
De hecho, las personas que siguieron más de cerca cualquiera de las dietas tenían "casi un 40% menos de probabilidades" de tener placas y ovillos en el tejido cerebral para ser diagnosticados con alzhéimer, según el estudio, reseña CNN.
En concreto:
Las personas que obtuvieron la puntuación más alta por adherirse a la dieta mediterránea tenían una cantidad promedio de placa y ovillos en el cerebro equivalentes a 18 años menos que las personas que obtuvieron la puntuación más baja. Las personas que obtuvieron la puntuación más alta por adherirse a la dieta mediterránea tenían una cantidad promedio de placa y ovillos en el cerebro equivalentes a 18 años menos que las personas que obtuvieron la puntuación más baja.
Las personas que obtuvieron la puntuación más alta por adherirse a la dieta MIND tenían cantidades promedio de placa y ovillos equivalentes a ser 12 años más jóvenes que las que obtuvieron la puntuación más baja. Las personas que obtuvieron la puntuación más alta por adherirse a la dieta MIND tenían cantidades promedio de placa y ovillos equivalentes a ser 12 años más jóvenes que las que obtuvieron la puntuación más baja.
Tomando en cuenta los resultados, la autora del estudio, la doctora Puja Agarwal, de la Universidad RUSH de Chicago, afirmó lo siguiente según Infosalus:
"Estos resultados son emocionantes: la mejora de la dieta de las personas en un solo aspecto -como comer más de seis raciones de verduras de hoja verde a la semana o no consumir alimentos fritos- se asoció con un menor número de placas amiloides en el cerebro, similar a tener unos cuatro años menos".
"Aunque nuestra investigación no prueba que una dieta sana se tradujera en menos depósitos cerebrales de placas amiloides, también conocidas como indicador de la enfermedad de Alzheimer, sabemos que existe una relación y que seguir las dietas MIND y mediterránea puede ser una forma de que las personas mejoren su salud cerebral y protejan la cognición a medida que envejecen", añadió.
La dieta mediterránea es rica en cereales integrales, frutas, verduras, legumbres, aceite de oliva y pescado.
La dieta MIND se enfoca más en verduras de hoja verde, otras verduras, frutos secos, bayas, legumbres, cereales integrales, pescado, aves de corral, aceite de oliva y vino.
-------------------------
Más contenido de Urgente24
Maca: Beneficios del alimento del que todos hablan
¿Esto que haces con el pan aumenta riesgo de cáncer?
Esta fruta aleja la osteoporosis y se debe comer a diario
La 'superfruta' para el hígado que recomienda una dietista
Aceite de oliva: El sorprendente efecto contra el Alzheimer