Incluso, indican, que el riesgo cardiovascular de una persona diabética de padecer un evento cardiovascular se iguala al de una persona no diabética que haya tenido un infarto. También aumenta la posibilidad de enfermedad cerebrovascular.
Riñones
Tener diabetes por mucho tiempo también aumenta el riesgo de tener daño a los riñones.
De hecho, la diabetes es la causa principal de la enfermedad de los riñones, así lo indica el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (que forma parte de los NIH)
Cuando una persona tiene esta afección, los riñones no pueden filtrar la sangre como deberían. Y se calcula que, uno de cada cuatro adultos con diabetes tiene la enfermedad de los riñones.
El daño de los riñones causado por la diabetes generalmente es lento, pero con el tiempo también puede causar otros problemas de salud.
Ojos
La retinopatía diabética es una importante causa de ceguera. La OMS dicen que cerca de 1 millón de personas se han quedado ciegas debido a la diabetes.
En ese sentido, los expertos de la Clínica Mayo explican que la retinopatía diabética es una complicación de la diabetes que afecta los ojos y es causada por el daño a los vasos sanguíneos del tejido sensible a la luz que se encuentran en el fondo del ojo (retina).
Al principio, la retinopatía diabética puede no tener síntomas o solo problemas leves de visión. Pero puede provocar ceguera.
Huesos
Las personas con diabetes tienen mayor riesgo de sufrir osteoporosis y tener huesos débiles. ¿Por qué?
Los NIH de Osteoporosis y enfermedades óseas relacionadas, dicen que es posible que las personas con diabetes tipo 1 tengan una masa ósea máxima más baja.
En concreto, explican lo siguiente:
Las personas con diabetes tipo 1, a menudo tienen una peor calidad ósea y un mayor riesgo de fracturas. Las personas que han tenido la enfermedad durante mucho tiempo, que tienen un control deficiente del azúcar en la sangre y que toman insulina tienen el mayor riesgo de fracturas.
Cuando el pico de la masa ósea es bajo, puede aumentar el riesgo de osteoporosis más adelante en la vida.
Cerebro
Aunque muchos no lo sepan, el cerebro es sensible a la cantidad de glucosa que recibe. Por ello, los niveles altos de azúcar en la sangre (y los bajos) pueden afectar cerebro. Es lo que advierten los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Hay dos maneras en que la glucosa afecta al cerebro:
- Tener episodios frecuentes de hiperglucemia puede crear estrés en el cerebro.
- Los niveles altos de azúcar en la sangre, con el tiempo, van dañando los vasos sanguíneos del cerebro que llevan sangre rica en oxígeno. Cuando el cerebro recibe muy poca sangre, las células del cerebro pueden morir. Esto se llama atrofia cerebral y puede causar problemas con la memoria y el pensamiento y, al final, causar demencia vascular.
Tejido nervioso
Uno de los daños más conocidos de la diabetes en el tejido nervioso tiene que ver el llamado 'pie diabético'.
Al respecto, la OMS explica:
Las neuropatías (lesiones del tejido nervioso) de origen diabético que afectan a los pies, combinadas con la reducción del flujo sanguíneo, elevan la probabilidad de sufrir úlceras e infecciones que, en última instancia, requieran la amputación de la extremidad.
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