El colombiano aseguró que no le cierra la puerta a jugar en el Xeneize, a pesar de tener contrato vigente con el Millonario, lo que generó impacto y repercusiones en torno a su situación.
Ante una pregunta de Federico Bulos, quien le consultó qué haría si lo llamara Juan Román Riquelme, el delantero respondió: “uno no puede cerrar las puertas”.
A partir de esas declaraciones, varios medios dieron por hecho que el club de la Ribera habría iniciado negociaciones con el número 9. Sin embargo, el periodista Gustavo Yarroch brindó otra versión.
Según confirmó el periodista de ESPN, Miguel Borja tendría un preacuerdo para convertirse en nuevo futbolista de Cruz Azul una vez finalizado su contrato con River Plate, situación que ya le habría sido comunicada a la dirigencia riverplatense.
El futbolista de 32 años finaliza su vínculo en diciembre de 2025 y se marcharía del club de Núñez en condición de libre.
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De todos modos, no se puede descartar por completo un posible arribo a Boca Juniors, aunque todo indica que su futuro estaría encaminado al fútbol mexicano.
Boca y River miran el 2026
Tanto Boca Juniors como River Plate tuvieron un muy mal 2025 y buscarán afrontar un mejor 2026.
El Xeneize, a diferencia del Millonario, logró asegurarse su participación en la fase de grupos de la Copa Libertadores del próximo año.
El club de Núñez, por su parte, disputará la Copa Sudamericana.
En ambas instituciones comenzaron a circular nombres para reforzar el primer equipo, aunque por el momento no hay certezas al respecto.
Marcelo Gallardo está cerca de contar con su primer refuerzo: Fausto Vera. Las posiciones que el Muñeco pretende reforzar son lateral derecho, marcador central, lateral izquierdo, mediocentro, volante creativo y delantero.
Por el lado del Xeneize, aún no se confirmó la continuidad de Claudio Úbeda en el cargo, aunque todo indica que seguiría siendo el director técnico del club de la Ribera.
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El nombre que más fuerza tomó en Boca es el de Paulo Dybala. Por ahora no está claro qué puestos pretende reforzar la dirigencia y da la impresión de que, hasta que no se resuelva la situación de Úbeda, no habrá avances en ese sentido.