Zancadillas
Previo al plan de shock, no obstante, habría que hacer otros deberes, dicen en el Palacio de Hacienda. Massa quiere sumar unos US$10.000 millones más a las reservas. Ya juntó US$6.000 millones que aportó el campo con la venta de soja retenida. Esta aceleración de la liquidación se dio merced al ‘dólar soja’ que le garantiza a los productores un tipo de cambio más elevado, a $200, que implicó la eliminación de hecho de las retenciones. La medida cumplió su objetivo antes de que venza el plazo, el 30/09, a pesar de la zancadilla que Miguel Pesce le propinó cuando le prohibió el acceso al mercado de cambios a los productores que se beneficiaran del ‘dólar soja’. Esto causó malestar en el ministerio de Economía que trata reforzar el vínculo con el sector que puede aportarle más rápido dólares. “Sigamos trabajando la semana que viene juntos todo el sector agroindustrial y el Gobierno para alcanzar el mejor resultado posible”, instó Massa. Finalmente, se corrigió para que quedaran exceptuadas las “personas humanas”, es decir los pequeños productores. La movida de Pesce no fue gratuita: sumó ruido al nerviosismo que se reflejó en la disparada de los dólares financieros, que ya habían sufrido el impacto de la inflación y los coletazos del propio ‘dólar soja’ por los pesos que el Central tiene que emitir para comprar divisas a $200.
Pesce acumula tensiones con el líder del Frente Renovador. Ya había encarecido la tasa de interés para los productores lo que motivó quejas del secretario del sector, Juan José Bahillo. Pesce resiste al frente del Banco Central con Alberto Fernández como único sostén. El Presidente acaba de firmar la extensión del mandato en comisión del titular de la entidad monetaria hasta 2028. Para algunos fue una chicana a Massa, que pretendió reemplazar a Pesce con Cleri, y una forma de reafirmar que aún puede generar algunos hechos políticos, más no sean para ensombrecer el camino del ministro de Economía, quien tiene entre sus anhelos el de la Presidencia. Después de todo, difícilmente Pesce tome alguna decisión sin consultar con su amigo Fernández. ¿Quién es el dueño de la zancadilla, entonces?
Clima y hacer la Corte
Distinto es el caso de Cristina Kirchner, que por el momento no se ha expresado respecto al giro que tomó la política económica del Gobierno, lo cual se convierte en el principal aporte que le puede hacer a Massa. La Vicepresidente renovó su protagonismo con su alegato frente al tribunal oral que la juzga por presuntos delitos de corrupción. Se constituyó como su propia abogada y desde esa posición intentó refutar las imputaciones que le hicieron los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola. En el kirchnerismo hacen trascender que la presentación de la Vicepresidente fue intachable y que demolió los argumentos de los fiscales. En el Gobierno dijeron que el alegato fue “sólido”. Hay otras opiniones. Si, como dijo el experimentado abogado penalista Mariano Cúneo Libarona, CFK no hizo foco en lo medular de la cuestión y se fue por las ramas, difícilmente su intervención haya sido más efectiva que la de su defensor Carlos Beraldi. Habrá que ver qué opinan los jueces, que deberán contraponer los argumentos de los procuradores y la defensa para condenar o no la Vice. Eso en términos jurídicos. En términos políticos, el alegato de la Vicepresidente fue una ocasión para disparar nuevamente contra el Poder Judicial y la oposición. No dejó pasar la oportunidad de vincular a esos sectores con el atentado que sufrió. La Vice se apartó de la abstracción de los “discursos de odio” y apuntó a responsables concretos. A partir de mensajes de uno de los detenidos, que mencionó, denunció que el alegato del fiscal Luciani, que pidió para ella la pena de 12 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, “creó el clima” en el que Fernando Sabag Montiel y la ‘Banda de los copitos’ idearon y ejecutaron el intento de asesinato en la puerta del edificio en el que vive. Respaldó así la posición del senador oficialista José Mayans, que identificó en la acusación de Luciani “el germen” de la violencia que sufrió la Vice, y del gobernador Axel Kicillof, que fue el primero en vincular el ataque con el juicio de la causa Vialidad.
A ese clima también contribuyeron, cómo no, los medios críticos con las “30 toneladas de tapas de Clarín y La Nación”, dijo. Ligó también el PRO cuando mencionó que los abogados de Nicolás Carrizo, identificado como el líder de los ‘copitos’, asesoraban a legisladores del partido de Mauricio Macri. Eso es cierto, y ante la polémica el senador Ignacio Torres y la diputada Karina Bachay tuvieron que despedirlos. Pero la Vice pareció insinuar, a partir de la vinculación con los abogados de Carrizo, que ese sector político tendría alguna implicancia con la autoría intelectual del atentado, del que los ‘copitos’ serían, dijo, meros “autores materiales". La virtual acusación vuelve a dinamitar cualquier puente con la oposición. Aunque ya había otros motivos para el desacuerdo. La reforma de la Corte Suprema para elevar de 5 a 15 número de sus miembros, es uno de ellos. El oficialismo logró la media sanción en el Senado, pero existe la convicción de que no ocurrirá lo mismo en Diputados, donde el Frente de Todos tiene muchas dificultades para conseguir mayorías. La del Senado se convertiría entonces en una victoria pírrica. Esto le permitió a Horacio Rodríguez Larreta envalentonarse y decretar que el kirchnerismo no podrá, al decir del Very Important Periodista Horacio Verbitsky en su famoso libro, “hacer la Corte”.
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