Si bien De la Sota tuvo un intento de correr a Nación, y todos lo daban por un fuerte candidato en 2019 (falleció en 2018), el deseo de nacionalizar a Hacemos por Córdoba (ex Unión por Córdoba) siempre estuvo latente. Y si algo no le falta al peronismo de Córdoba es la insistencia, por lo que no sería extraño que se vuelva a intentarlo.
Rumbo a ese objetivo, el 2022 aparece como el año que sirve para apuntalar aún más la gestión local y luego poder utilizarla como “maqueta”. El gobernador de Córdoba se ha acostumbrado a hacer campaña de gestión como gobierno con el paso de los años, y para este nuevo proyecto no será la excepción, con una gran apuesta a la obra pública.
Por otro lado, el 2022 será un año de muchos chispazos con el kirchnerismo, espacio que busca remover del centro de control del peronismo. Como primera herramienta, Juan Schiaretti oficiará de “árbitro” en el Congreso, teniendo la capacidad de movilizar a sus bloques en Diputados y Senadores, y con la chance de convencer a los interbloques federales de seguir sus intereses.
Esto último, sin dudas le dará una herramienta muy importante para exponerse a nivel nacional como uno de los políticos decisivos en un año basal para lo que viene. Tal vez su batalla central se de alrededor de un posible acuerdo con el FMI, algo que ya puso en marcha poniendo en duda su asistencia a la reunión convocada por Alberto Fernández.
Además, el gobernador de Córdoba “coqueteará” con la oposición en busca de meterle presión a la gestión kirchnerista. En caso de que Juan Schiaretti se uniera a Juntos por el Cambio (algo que muchos señalan como posible), el Gobierno nacional quedaría en un virtual jaque electoral.
Mauricio Macri y Juan Schiaretti en una de las tantas visitas del Presidente a Córdoba. Foto: Archivo/Presidencia.
Mauricio Macri y Juan Schiaretti en una de las tantas visitas del Presidente a Córdoba. Foto: Archivo/Presidencia.
Respecto a esto último, la posibilidad real de que Juntos por el Cambio se abra al espacio de Juan Schiaretti se basa principalmente en los deseos personales del gobernador, quien tiene una muy estrecha relación con Mauricio Macri, o al menos este último aparenta eso. Algunas proyecciones colocan al gobernador de Córdoba como “el vice” perfecto en una fórmula opositora, aunque pocos piensan que sería del futuro de una sociedad así.
Con todas esas herramientas de presión en el bolso, Juan Schiaretti comenzará a darle fin a su carrera en la provincia, e intentará dar una última batalla que comienza en 2022 y termina en el 2023. Para el gobernador, el kirchnerismo es una mala palabra y estaría empeñado en darle lucha desde el corazón del propio peronismo.