Quien también acompaño este pedido fue Julio Zamora, intendente de Tigre, partido que instrumentó restricciones en varios lugares públicos. "Decidimos cerrar, por ejemplo, el puerto de frutos, porque hay mucha aglomeración de gente, sobre todo en los fines de semana. Tomamos las medidas por los próximos 15 días. También cerramos los polideportivos y las plazas, donde los chicos se contagian por los juegos", explicó.
En tanto, Julio Garro, intendente de La Plata, adhirió a las declaraciones de sus colegas pero remarcó: "Hay que encontrar un equilibro, ningún extremo es bueno. En su momento, la imagen de los 3 líderes (Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta) le daba tranquilidad a la población de que, al menos, se podían sentar a dialogar. No podemos discutir por Twitter y por los medios porque le transmitís más incertidumbre a la gente. Hay que cuidar la vida y la economía porque esa es la otra pandemia. Las dos causan muertes. Podemos acompañar las medidas pero también tenemos que ver cómo hacemos para dañar lo menos posible a los trabajadores y a la educación", señaló.
Por último, quien expuso su punto de vista fue Diego Valenzuela, intendente del partido 3 de Febrero: "No niego la alta circulación del virus. Además, hay estrés hospitalario en las clínicas y hay que bajar los casos por lo que hay que tomar medidas pero siempre buscando el equilibrio. Cerrar todo significa desbalancearse. Las movilizaciones sociales y las imágenes que vemos en los barrios populares responde a una necesidad social. El Conurbano tiene 54% de pobreza y 15% de indigencia. Tienen que haber consensos. Las políticas sanitarias fueron judicializadas porque no se hicieron bien las cosas; no se nos consultó. En la provincia pasó lo mismo. El Gobernador de la Provincia hizo un zoom y no nos invitó. Mañana, vamos a asistir. Hay cosas que podemos consensuar porque el diagnóstico del Frente de Todos coincide con el nuestro pero tiene que haber diálogo político", concluyó.