En ese sentido, la defensa de Agüero tendría preparados una serie de cuestionamientos a los procedimientos previos a las pericias y tomas de muestras. Además, los defensores apuntarán a condiciones preexistentes en las madres, como enfermedades de transmisión sexual y otros condicionantes a la hora de un parto.
Por su parte, la fiscalía intentará resaltar otro dato contundente además de las pericias toxicológicas. Se trata de la epidemiología de las muertes prematuras y los colapsos súbitos, que fueron constatados como muy bajos rondando los cinco casos en 100 mil nacidos vivos, una cifra imposible de replicar en una institución donde por año se reciben unos 5.300 bebés.
El proceso judicial, previsto a extenderse hasta mediados de año, también involucra a ex funcionarios provinciales y trabajadores del Neonatal. Cabe recordar que el caso se destapó a partir de la denuncia de un ingeniero esposo de una médica del hospital y no por los canales oficiales que debieron accionarse ante el inusual crecimiento de los casos en una ventana tan corta de tiempo (apenas cuatro meses).