Ahorro en las facturas de luz: Los trucos que bajan el gasto sin pasar calor en verano
Mirar las facturas en general, entender qué consume más y ajustar hábitos es una de las pocas formas de ahorro que dependen exclusivamente de cada hogar.
19 de diciembre de 2025 - 16:15
Con el verano 2026 en marcha y los medidores girando a toda velocidad, las facturas de luz volvieron a convertirse en protagonistas. El consumo eléctrico alcanza su pico anual, las tarifas pesan cada vez más en el presupuesto y todos intentan ahorrar sin resignar frescura.
La buena noticia es que, según especialistas, es posible reducir hasta un 25% el gasto energético mensual solo con cambios inteligentes en los hábitos cotidianos.
Así lo explica Carlos R. Mendizábal, ingeniero industrial con más de tres décadas de experiencia en la industria del Gas y Petróleo y profesor de la Maestría en Gestión de Gas y Petróleo del Instituto de Energía de la Universidad Austral. Su enfoque apunta a usar mejor la energía, no a dejar de usarla.
deuda factura luz.jpg
Ahorro en la factura de luz: Por qué el verano dispara el consumo
Durante los meses de calor, el principal responsable del aumento en las facturas de luz es el aire acondicionado. “Cada grado que se baja la temperatura puede incrementar el consumo entre un 6% y un 8%”, advierte Mendizábal.
El especialista remarca que el confort no depende de poner el equipo al mínimo, sino de usarlo de manera eficiente. Ajustar el aire acondicionado entre 24 y 25 grados, enfriar solo los ambientes que se utilizan y apagarlo cuando no hay nadie son medidas simples que tienen impacto directo en el consumo.
También recomienda evitar fugas de aire frío por puertas y ventanas, y complementar el uso del aire con ventiladores, que consumen mucha menos energía y ayudan a distribuir mejor el aire fresco.
A qué temperatura usar el aire para bajar las facturas de luz y lograr ahorro
Uno de los errores más comunes es pensar que cuanto más bajo se pone el aire, más rápido se enfría el ambiente. “El equipo trabaja igual, pero gasta mucho más”, señala Mendizábal. En casas de dos o más plantas, además, el aire frío tiende a descender, por lo que los ambientes bajos requieren menos esfuerzo de refrigeración.
Otro punto clave es la eficiencia del equipo. Los sistemas Inverter y los electrodomésticos con etiqueta A++, A+++ consumen menos energía a largo plazo. “No es solo el equipo, es cómo se lo usa”, resume el ingeniero.
Electrodomésticos: Cómo impactan en las facturas de luz y el ahorro
Más allá del aire acondicionado, los electrodomésticos concentran una parte importante del consumo eléctrico. Lavarropas, secarropas, planchas y lavavajillas pueden disparar la factura si se usan de forma ineficiente.
“Hacer un lavado grande en lugar de varios chicos o usar el lavavajillas solo cuando está lleno marca una diferencia real”, explica Mendizábal. También sugiere regular la temperatura de la plancha según la prenda y evitar usos innecesarios.
La clave no está en dejar de usar los electrodomésticos, sino en optimizar su funcionamiento. Mirar los horarios, concentrar usos y evitar repeticiones innecesarias son decisiones que suman ahorro mes a mes.
Ahorro en el gasto que no se ve
El verano también implica más traslados, escapadas y vacaciones. En ese punto, el consumo de combustible se convierte en otro factor de peso. Según Mendizábal, la forma de conducir puede generar diferencias enormes en el gasto.
“A 130 km/h se puede consumir hasta un 30% más de combustible que a 100 o 110 km/h, con un ahorro de tiempo mínimo”, señala. Conducción suave, velocidad constante, neumáticos bien inflados y evitar peso innecesario son hábitos que reducen el consumo sin afectar la comodidad.
Además, recomienda usar el tipo de combustible indicado por el fabricante y comparar precios entre estaciones, ya que las diferencias acumuladas a lo largo del año no son menores.
Tarifas de luz: Cómo saber si tu factura incluye el subsidio a las tarifas
Gas en verano: Cómo influye en las facturas y el ahorro
Aunque el gas suele asociarse al invierno, en verano también hay margen para ahorrar. En la cocina, por ejemplo, una llama que sobresale por los costados de la olla es gas desperdiciado. “El fuego debe quedar contenido debajo del recipiente”, explica el especialista.
En cuanto al agua caliente, regular el calefón o termotanque para no tener que mezclar con agua fría es otro punto clave. Si se mezcla, se está pagando energía que no se aprovecha.
Pensar el invierno desde ahora para mejorar las facturas de luz y el ahorro
Mendizábal sugiere usar el verano para prepararse de cara al invierno. No calefaccionar ambientes que no se usan, cerrar puertas y ventanas, utilizar cortinas y mantener la calefacción en torno a los 20 grados son medidas efectivas.
“Cada grado adicional en calefacción aumenta el consumo entre un 5% y un 7%. El termostato no es solo confort, es ahorro”, remarca.
Para el especialista, el punto central es la conciencia energética. “Ahorrar no es pasar frío ni calor. Es usar mejor lo que ya usamos todos los días”, concluye.