Según el medio hongkonés South China Morning Post, la presencia de oficiales europeos en vuelos del C919 marcaría un paso crucial para el avance del modelo hacia el mercado occidental. Con fuertes demoras para el inicio de la certificación, el comienzo formal del proceso inauguró un periodo que puede llevar hasta cinco años para la aprobación final.
De cualquier manera, el C919 estaría destinado a incorporarse a la competencia de los aviones de pasajeros de propulsión a jet, mercado actualmente dominado por empresas occidentales como Boeing y Airbus, además de la brasileña Embraer. En ese sentido, el C919 fue diseñado para rivalizar directamente con las líneas más generalistas de aviones, como la familia 737 de la fabricante estadounidense o los A320/321 de la compañía europea.
Según reportes chinos, la evaluación inicial habría sido positiva por parte de los agentes europeos. Aunque con algunos reparos y observaciones, el avión habría mostrado capacidades generales satisfactorias con potencial de mejoras.
C919 3P.jpg
China y el C919
Con las conocidas tensiones políticas y comerciales de por medio, el desafío que China encaró con el C919 lleva años de vigencia. Recién en 2023, el país asiático introdujo ejemplares en el mercado local, operados por las principales aerolíneas chinas para vuelos de cabotaje y regionales.
Rumbo a los tres años de operaciones locales, ahora Comac apuesta por acelerar la introducción al mercado global. El interés inicial sería el de poder colocar aviones en mercados emergentes como una alternativa sustentable a los dominantes Boeing y Airbus, que han presentado serios retrasos en las entregas de los últimos años.
Al igual que en otros rubros industriales, los aviones chinos ofrecerían soluciones de calidad y alta tecnología, con un costo relativo menor al de sus competidores. Aunque, claro, para llegar a ese punto deberán demostrar el cumplimiento de los estándares globales.
Para el Gobierno chino, con participación directa en Comac, la apuesta por el C919 no se limita solo a la participación comercial. Se trata de activos estratégicos que muchas veces son objeto de sanciones internacionales, como en el caso de Rusia.
Es por esto último que el alcance de un modelo masivo de avión de pasajeros le daría a China una ventaja internacional en el mapa global de sanciones.
Como parte natural en una industria de alta complejidad como la aeroespacial, el desarrollo y certificación de componentes puede llevar décadas. Hasta entonces, el C919 sería permeable al contexto global y obligada a mantener relaciones cordiales con proveedores de Occidente, que actualmente son claves para el avance del desarrollo.