Sin embargo, los tres OVNIs derribados post globo chino no se considerarían amenazantes, sino más bien ‘estratosféricos y de gran altitud’, en términos del teniente general Alexus Grynkewich -un alto mando militar de la Fuerza Aérea que supervisa Medio Oriente que dialogó con The Washigton Post-, el accionar del gobierno yankee estaría infringiendo el Convenio de Chicago (1944).
Recordemos que el Convenio de Chicago es un tratado normativo del Derecho Internacional Aeronáutico que rige desde 1944, que si bien establece que todos los estados tienen soberanía plena y exclusiva sobre el espacio aéreo y sobre su territorio (art.1), permite que todas las aeronaves civiles sobrevuelen el espacio aéreo de otro estado o realicen escalas técnicas no comerciales en él sin obtener permiso previo de ese país (artículo 2). Obviamente, ambas libertades quedarían suspendidas en zonas de exclusión militar, y el país soberano podrá solicitar el aterrizaje forzado a una aeronave que consideré sospechosa.
Globo espía o control meteorológico, las diferencias
El ingeniero francés Jean Marie Joseph Coutell, fundador del cuerpo aerostático franco, fue el inventor del primer globo para observar las posiciones del enemigo en batalla, llamado globo ‘Entreprenant’. En junio de 1794, durante la guerra de Fleurus en la actual Bélgica, el globo piloteado por Coutell informó sobre las posiciones de las tropas austriacas, y pese a que la artillería enemiga le disparo a mansalva, el globo tripulado volvió a sitio seguro.
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El globo "Entreprenant", pilotado por Coutelle, en la batalla de Fleurus, 1794. (Imagen de los1890s).
Luego, en la Primera Guerra Mundial los globos aerostáticos Zeppelin, propulsados y dirigibles, recababan información de las posiciones del enemigo gracias a sus militares a bordo, quienes ponían en riesgo su vida.
En la Segunda Guerra, el Zeppelin, a sabiendas de su tamaño que no lo hacía pasar inadvertido y su peligro inminente de explosión, presto servicio como barrera antiaérea en Londres, o sea, contra los bombardeos de los Alemanes. Sus cables los ataban al suelo, lo que ponía en riesgo al vuelo rasante de los aviones del bando contrario.
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Fila de globos gigantes utilizados por la defensa aérea de Londres contra los bombardeos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.
Más tarde, Japón enviaría los globos Fu-Go hacia la jurisdicción yankee, los que portaban consigo miles de bombas: solo murieron seis estadounidense de Oregón. Por ello es ciertamente entendible el miedo cuasi irracional del Estado de EE.UU. a su empleo nuevamente por parte del Oriente, rememorando este acontecimiento.
Cabe destacar también a los aerostatos afganos durante el conflicto bélico en dicha nación de Medio Oriente, los cuales poseían una visión constante de hasta 160 kilómetros cerca de las bases yankees; o bien, el caso de los globos durante la Guerra Fría utilizados bajo el proyecto Moby Dick, empleados por USA para espionaje en la URSS.
Ahora bien, las radiosondas, es decir, un dispositivo empleado en los globos aerostáticos –inflados con hidrógeno o helio-, se utiliza para medir la temperatura, humedad, la presión y la velocidad del viento en la atmósfera alta. Tal monitoreo se transmite directamente a un equipo de recepción automatizado en tierra o a la red climática global (red del Sistema Mundial de Telecomunicaciones [SMT] de la Organización Meteorológica Mundial [OMM]).
Por tanto, el globo ‘presunto’ espía que inauguró la ola de derribos en el espacio aéreo estadounidense, según Beijing, no representaba una amenaza alguna ya que era para fines de monitoreo meteorológico.
“China siempre se rige por la legislación internacional, no representamos amenaza para ninguno de esos países y estos así lo entienden”, afirmó la portavoz de Exteriores Mao Ning en la rueda de prensa diaria (13/02/23).
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