China completó lanzamiento espacial de emergencia tras colisión con chatarra en órbita
El Gobierno de China anunció el lanzamiento exitoso de una misión de emergencia tras la colisión de una nave con basura espacial.
25 de noviembre de 2025 - 12:18
China concretó su primer lanzamiento espacial de emergencia con el despegue exitoso de la nave Shenzhou-22. El Gobierno chino dio a conocer la noticia tras el rescate de tres astronautas de la nave Shenzhou-20 que había sufrido un impacto con basura espacial una semana atrás.
La colisión con tecnología terrestre en órbita produjo daños estructurales en la aeronave anclada a la Estación Espacial China, lo que provocó que el regreso se tuviera que ejecutar mediante la nave Shenzhou-21. Esto último dejó a la EEC sin aeronave de emergencia, lo activó la nueva misión en tiempo récord para garantizar la seguridad de las operaciones en órbita.
El despegue de la Shenzhou-22 incluyó una carga útil de 600 kilos para la estación china y sus ocupantes actuales. Todo se ejecutó en tiempo récord, lo que fue celebrado por las autoridades chinas que pudieron comprobar en una situación real la capacidad de reacción de su programa espacial.
La misión de emergencia partió a la órbita terrestre pasado el mediodía del martes desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, según la Agencia Espacial Tripulada de China (CMSA). Se ejecutó con el impulso de un cohete Long March preparado específicamente para situaciones de urgencia.
El impacto de basura espacial en la nave Shenzhou-20 provocó daños estructurales en el fuselaje que dejaban sin seguridad operativa al aparato. Este imprevisto provocó un trastorno logístico para la misión en la EEC, que se aproximaba al recambio de personal.
Según informes chinos, el daño fue provocado por un pequeño desecho espacial que se encontró con una de las cúpulas de observación de la nave, lo que generó una grieta. De esa manera, el peligro estructural escaló a niveles no permisibles, lo que provocó la activación del protocolo de emergencia.
El alojamiento de ambas misiones en simultáneo, con seis astronautas a bordo de la EEC (tres y tres) no habría sido sostenible en el tiempo sin la opción de un despegue de emergencia.
Todo ello aceleró la ejecución de la misión Shenzhou-22, que estaba prevista para inicios del 2026. También cambió su naturaleza, ya que no fue una misión tripulada.
Según especialistas, la situación reveló la capacidad de respuesta de China, aunque también dejó expuesta una inconsistencia en el diseño del programa espacial orbital. Cada tripulación cuenta con una nave “salvavidas” que, de dañarse, deja a los astronautas varados en el espacio hasta tanto se consiga enviar una nueva.
Tiangong- 1
Estación Espacial China.
La basura espacial en aumento
Los desechos derivados de las distintas misiones espaciales, entre ellas miles de satélites, son cada vez más frecuentes en la superficie terrestre. Con la órbita terrícola ocupada por cada vez más aparatos, es común el reingreso de restos a la atmósfera representando un severo riesgo para la vida.
En ese sentido, el Instituto Smithsonian reveló que el nivel de contaminación espacial alcanzó una altura inesperada, con casi un objeto cayendo a diario a la Tierra. Si bien la mayoría de ellos se producen en zonas despobladas, el encuentro con territorios urbanizados es cada vez mayor.
Al respecto, la Agencia Espacial Europea estimó recientemente la presencia de más de 50.000 objetos mayores a 10 centímetros de diámetro circundando la órbita planetaria. Esa masa se multiplica exponencialmente si se observan objetos menores a 1 milímetro, rondando las 130 millones de unidades.
Esto no solo representa una amenaza para la vida en la Tierra, sino también para las propias misiones espaciales, que deben sortear todos esos objetos para mantener la seguridad de las operaciones.