Kanye West desata un escándalo: Pepsi y Diageo rompen con el Wireless Festival
La contratación de Kanye West como headliner del festival provocó la retirada de patrocinadores y reavivó la polémica por sus antecedentes antisemitas.
06 de abril de 2026 - 13:49
La polémica volvió a rodear a Kanye West, hoy conocido también como Ye, y esta vez el impacto llegó directo al mundo corporativo. La confirmación del rapero como cabeza de cartel del Wireless Festival de Londres desató una reacción en cadena que amenaza con alterar uno de los eventos de música urbana más importantes del verano europeo.
El problema no gira únicamente alrededor del festival. La figura de Ye arrastra desde hace años una serie de episodios mediáticos que alternaron entre su influencia cultural en la música y la moda y una cadena de controversias públicas que generaron rechazo en distintos sectores políticos y sociales.
Entre esos episodios aparecen sus declaraciones consideradas antisemitas, gestos de admiración hacia símbolos nazis y la polémica reciente vinculada a la canción Hail Hitler, un capítulo que volvió a encender las críticas hacia el artista. Incluso después de que el propio West publicara una disculpa pública en el Wall Street Journal, el debate sobre su figura siguió latente dentro de la industria cultural.
Con ese trasfondo, la decisión de ubicarlo como cabeza de cartel del Wireless terminó trasladando esa controversia al propio evento. Lo que en principio era solo una apuesta artística pasó rápidamente a convertirse en un problema reputacional para el festival y para las marcas que durante años acompañaron su organización.
Los patrocinadores que comenzaron a tomar distancia
A medida que el debate crecía en Europa (y especialmente en el Reino Unido), varios patrocinadores históricos del Wireless Festival comenzaron a tomar distancia del evento en un momento en el que Ye atraviesa un nuevo intento de reconstrucción pública. La presencia del rapero como cabeza de cartel aparece en medio de una gira internacional que busca relanzar su imagen tras años de controversias, aunque para algunas marcas el costo reputacional terminó pesando más que el impacto mediático del artista.
La primera gran compañía en dar un paso al costado fue Pepsi, que durante más de una década había estado vinculada al festival bajo el nombre Pepsi MAX Presents Wireless. La empresa anunció en las últimas horas que retirará su patrocinio del evento, poniendo fin a una relación comercial que acompañó al festival durante buena parte de su crecimiento dentro de la escena musical británica.
Pero la decisión no quedó ahí. Poco después se confirmó que Diageo, el gigante internacional de bebidas alcohólicas dueño de marcas globales como Johnnie Walker y Captain Morgan, también retirará su apoyo al festival en medio de la controversia. El movimiento refleja hasta qué punto el conflicto empezó a escalar más allá del ámbito musical y comenzó a impactar directamente en el vínculo entre las marcas y el evento.
Kanye West tuit.
Uno de los mensajes publicados por Kanye West en redes sociales que reavivó las críticas por sus declaraciones antisemitas y lo volvió a colocar en el centro de la controversia internacional.
La situación llega, además, en un momento particular para el artista. Mientras la polémica crece en torno a su presencia en Londres, Ye se encuentra relanzando su carrera con una nueva gira internacional vinculada al lanzamiento de su próximo álbum Bully, con fechas confirmadas en varias ciudades europeas, incluida Madrid. En paralelo, en redes sociales y en parte del público volvió a instalarse un debate que ya había aparecido en otras ocasiones: hasta qué punto es correcto o no apoyar los conciertos de un artista marcado por declaraciones que generaron un rechazo internacional. Esta vez, sin embargo, la discusión ya no se limita al plano cultural y empieza a tener consecuencias directas en el mundo empresarial y político.
Entre disculpas y controversias: el nuevo capítulo de Ye
La controversia alrededor del festival aparece, además, en un momento particular para el artista. Después de varios años marcados por declaraciones extremas y rupturas comerciales, Kanye West lleva adelante un intento de reconstrucción pública que combina música nueva, una gira internacional y un discurso más moderado respecto de sus episodios del pasado.
Uno de los gestos más visibles de ese giro llegó hace algunos meses, cuando el rapero publicó una carta abierta a página completa en The Wall Street Journal. En ese mensaje pidió disculpas por sus expresiones antisemitas y reconoció el daño que habían provocado sus declaraciones en los últimos años, un período en el que su figura quedó asociada a polémicas que derivaron en la ruptura de acuerdos comerciales con varias marcas internacionales.
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Kanye West desató una de sus mayores polémicas al aparecer con una camiseta “White Lives Matter”, en pleno auge del movimiento Black Lives Matter tras la muerte de George Floyd.
En ese texto, Ye vinculó parte de su comportamiento a su diagnóstico de trastorno bipolar, una condición sobre la que el propio artista viene hablando públicamente desde hace tiempo. Según explicó en la carta, durante distintos períodos de crisis perdió contacto con la realidad y tomó decisiones que hoy reconoce como profundamente equivocadas.
Lo más aterrador de este trastorno es lo persuasivo que es cuando te dice que no necesitas ayuda. Te vuelve ciego, pero convencido de que tienes una visión privilegiada. Perdí el contacto con la realidad. En ese estado me moví hacia el símbolo más destructivo que pude encontrar, la esvástica, e incluso vendí camisetas con ella. Me arrepiento y me siento profundamente avergonzado por mis acciones. Eso no excusa lo que hice. No soy nazi ni antisemita. Amo al pueblo judío Lo más aterrador de este trastorno es lo persuasivo que es cuando te dice que no necesitas ayuda. Te vuelve ciego, pero convencido de que tienes una visión privilegiada. Perdí el contacto con la realidad. En ese estado me moví hacia el símbolo más destructivo que pude encontrar, la esvástica, e incluso vendí camisetas con ella. Me arrepiento y me siento profundamente avergonzado por mis acciones. Eso no excusa lo que hice. No soy nazi ni antisemita. Amo al pueblo judío
“Me arrepiento y me siento profundamente avergonzado por mis acciones. Eso no excusa lo que hice. No soy nazi ni antisemita”, escribió el músico en el artículo, donde también aseguró que actualmente se encuentra en tratamiento médico y en un proceso de estabilidad personal.
Sin embargo, el episodio que ahora rodea al Wireless Festival demuestra que el debate en torno a su figura sigue lejos de cerrarse. Entre quienes creen en su pedido de perdón y quienes consideran que su historial pesa demasiado, la presencia de Ye en los escenarios europeos vuelve a colocar su nombre en el centro de una discusión que mezcla cultura, política y reputación corporativa.