De esta forma, millones de dosis de vacunas podrían quedar bloqueados en pocos días más, ya que Bruselas le dio a los reguladores nacionales de los 27 países del bloque el poder de rechazar los pedidos de exportación.
El perjuicio a Gran Bretaña –que cuenta con Oxford- está en la compra de 40 millones de dosis a Pfizer-BioNTech, producidas en la planta de Bélgica.
Además, las autoridades belgas empezaron a investigar el sitio de producción que AstraZeneca tiene en Seneffe, 40 kilómetros al sur de Bruselas, "con el objetivo de comprobar si realmente el grupo experimenta problemas de producción".
Pero el alcance de la UE podría llegar más lejos. El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha pedido que se esgrima el artículo 122 del Tratado de la Unión Europea que permiten hasta una intervención de las compañías para controlar su producción de vacunas u obligarles a producirlas en factorías de otros laboratorios.
La Comisión Europea prefería conformarse con un control de las exportaciones, para evitar que las dosis salgan de la UE. Pero el Consejo, formado por los 27 Gobiernos de la UE, reclama medidas más duras.
“Las medidas podrían agravar la crisis diplomática y geoestratégica que ha empezado a producirse a raíz del inicio de las campañas de vacunación”, dice El País de España.
Mientras tanto, según The Guardian, el Reino Unido dijo este viernes (29/1) que no puede publicar detalles de su contrato de suministro de AstraZeneca Covid-19 porque pondría en peligro la seguridad nacional.