La gran cuestión pasa por el Senado, donde tendría lugar el juicio político.
Se necesita una mayoría de dos tercios para condenar a Trump (17 senadores republicanos deberían apoyar la condena).
Hay un tema de plazos: se estipula que no hay tiempo para enjuiciar a Trump en el Senado antes del fin de su mandato y hay divergentes opiniones legales sobre si es constitucional o no que sea juzgado una vez que haya concluido su mandato.
Otras versiones indican que el juicio político a Trump en el Senado podría empezar tan pronto como el viernes, si es aprobado en la Cámara. Previamente había trascendido que no podría empezar antes del 19/1, cuando los senadores vuelven de su receso (algo que para ser modificado, necesitaba el apoyo de los 100 senadores -altamente improbable-).
El New York Times publicó hoy que el senador republicano Mitch McConnell, líder de la mayoría, está harto de Trump y percibe esta oportunidad como una chance de 'purgarlo' del Partido Republicano, por lo que favorecería el impeachment:
Hasta ahora, en el debate en la Cámara, la mayoría de los representantes republicanos que hablaron dijeron que el impeachment dividirá aún más a la nación, sin mencionar a Trump por su nombre.
Y un importante senador republicano, representante del establishment, Lindsey Graham, ha manifestado su oposición al impeachment a Trump, saliendo al cruce de sus colegas de partido que se mantienen abiertos a esa opción.