Estados Unidos lanza tres ataques letales en el Pacífico Oriental cerca de Colombia
Estados Unidos anunció tres nuevos ataques en el Pacífico Oriental contra supuestas "narcolanchas", lo que ha dejado ocho muertos (IMÁGENES), mientras Trump incrementa la presión sobre Maduro y amenaza con una nueva fase terrestre.
16 de diciembre de 2025 - 10:05
El Comando Sur deEstados Unidos llevó a cabo este lunes nuevos ataques contra tres supuestas narcolanchas en aguas internacionales del Pacífico Oriental, cerca de las costas de Colombia, lo que dejó a ocho tripulantes muertos. Esto ocurre en el marco del despliegue militar estadounidense en el Caribe y del Operativo “Lanza Sur” bajo las órdenes del presidente Donald Trump, quien anticipó a su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, que “tiene los días contados”.
En el marco del operativo 'Lanza del Sur' (Southern Spear), por directiva del secretario de Defensa, Pete Hegseth, la Fuerza de Tarea Conjunta del Comando Sur de Estados Unidos realizó este lunes 15 de diciembre "ataques cinéticos letales contra tres embarcaciones operadas por organizaciones terroristas designadas en aguas internacionales", según lo informó la cartera estadounidense en la red social X.
La inteligencia confirmó que las embarcaciones transitaban por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico oriental y que estaban involucradas en actividades de narcotráfico La inteligencia confirmó que las embarcaciones transitaban por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico oriental y que estaban involucradas en actividades de narcotráfico
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"En total, ocho narcoterroristas de sexo masculino murieron durante estas acciones: tres en la primera embarcación, dos en la segunda y tres en la tercera", dijo el reporte.
Donald Trump defiende el despliegue de Estados Unidos en el Caribe: "Debemos defendernos de la droga que azota nuestro país"
Los nuevos ataques de Washington contra tres presuntas embarcaciones del narcotráfico se suman a otras 21 redadas estadounidenses similares en el Caribe y Pacífico Oriental, con motivo del despliegue militar, naval y aéreo de Estados Unidos en la región.
El asedio de EE.UU. en el Caribe y el Cono Sur inició en agosto con el objetivo de desbaratar el flujo de drogas hacia la jurisdicción estadounidense, donde alrededor de cien mil norteamericanos al año mueren por consumo de opioides, lo que trasciende generaciones y estratos sociales.
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“No permitiremos que organizaciones criminales usen el mar para infiltrar drogas en nuestro país. Hemos salvado miles de vidas al cortar estas rutas”, declaró Donald Trump en días recientes.
También aseguró que su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, “tiene sus días contados”, tras no haber obtenido lo que quería en la conversación telefónica con el líder chavista, a quien le ofreció asilo en Cuba si se retiraba del poder, pero este lo rechazó por completo, obligando a Washington a cerrar el espacio aéreo venezolano como anticipo de una nueva fase de ataques terrestres.
Trump no descartó una intervención militar estadounidense en Venezuela, a pocos meses de haber habilitado a la CIA a realizar operaciones encubiertas en el país caribeño.
“En tierra es más fácil. Conocemos sus movimientos y estamos listos para actuar”, dijo Trump, afirmando que consideraba usar a las tropas estadounidenses en zonas terrestres donde el narcotráfico se encuentra muy activo, como Colombia y Venezuela.
La administración de Donald Trump, a través del Departamento de Estado, acusó directamente a Nicolás Maduro de ser el cabecilla del Cártel de los Soles, designado recientemente como organización terrorista extranjera por parte de Washington. Estados Unidos afirma que esta banda transnacional, junto con el cártel venezolano Tren de Aragua, financian al chavismo y que este obtiene grandes sumas de dinero a través del tráfico de fentanilo —un opioide más potente que la morfina— que está diezmando a los jóvenes en Estados Unidos, a tal punto que representa una crisis de salud pública en el país.
“Los narcotraficantes y sus cómplices en el poder deben saber que están en la mira y que Estados Unidos tiene derecho —y el deber— de defenderse de la ola de drogas que azota a nuestro país”, sostuvo el mandatario.