Donald Trump quiere el final de la guerra (plan de 15 puntos), pero Irán brama con más furia
Irán rechaza el plan estadounidense y asegura estar dispuesto a hacer correr más sangre. "Trump ha iniciado una guerra que no puede terminar", dicen los expertos.
26 de marzo de 2026 - 10:26
El régimen de Iránrechazó este jueves el plan estadounidense para poner fin a la guerra, argumentando que ellos mismos decidirán cuándo "poner fin a la guerra con sus propias condiciones", "de tal manera que no vuelva a repetirse nunca más".
El plan estadounidense para poner fin a la guerra con Teherán incluiría un alto el fuego de 30 días, el desmantelamiento de las instalaciones nucleares iraníes en Natanz, Isfahán y Fordow, un compromiso permanente de no desarrollar jamás armas nucleares, la entrega de las reservas de uranio ya enriquecido al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y el compromiso de permitir que el OIEA supervise todos los elementos de la infraestructura nuclear restante del país persa.
Embed - En qué consiste el plan de paz de 15 puntos que Trump envió y fue rechazado por Irán
Irán también deberá dejar de enriquecer uranio dentro de su territorio, tendrá limitaciones en el alcance y la cantidad de misiles, deberá poner fin al apoyo a milicias de la región (Hezbolá, Hutíes de Yemen, Hamás, etc.), frenar con los ataques contra instalaciones energéticas regionales y reabrir el estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo y el gas del mundo.
Entre los beneficios para Irán, por su parte, se contemplaría la eliminación de todas las sanciones impuestas, junto con la finalización del mecanismo de la ONU que permite la reimposición de sanciones. Además, Estados Unidos prestaría apoyo para la generación de electricidad en la central nuclear civil de Bushehr.
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El primer posteo de hace tres días de Trump, donde anuncia supuestas "conversaciones produdtivas" con Irán.
Irán rechaza categóricamente que existan conversaciones para el final de la guerra
Teherán "no tiene la intención de negociar" sino de "seguir resistiendo", afirmó el miércoles por la noche en la televisión estatal el ministro de Relaciones Exteriores Abás Araqchi, sobre el supuesto diálogo mencionado por el presidente estadounidense Donald Trump desde hace dos días, al que el país persa desmiente rotundamente.
Hablar ahora de negociaciones equivaldría a reconocer una derrota. La República Islámica quiere poner fin a la guerra con sus propias condiciones, de tal manera que no vuelva a repetirse nunca más. Hablar ahora de negociaciones equivaldría a reconocer una derrota. La República Islámica quiere poner fin a la guerra con sus propias condiciones, de tal manera que no vuelva a repetirse nunca más.
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Equipos de emergencia inspeccionan un coche destruido tras un ataque aéreo israelí en Tabriz (Irán), el martes. | GENTILEZA AP NEWS
En tanto, Donald Trump aseveró este jueves que Irán está “suplicando” para llegar a un acuerdo para poner fin al conflicto, a punto de cumplir cuatro semanas, pero al mismo tiempo les advirtió con que se desatará el infierno si no alcanzan un acuerdo, casi contradiciéndose con el supuesto de que el país persa imploraría por una tregua.
“Más les vale ponerse serios pronto, antes de que sea demasiado tarde”, sentenció este jueves a través de un posteo en Truth Social.
“Los negociadores iraníes son muy diferentes y ‘extraños’. Nos están ‘suplicando’ que lleguemos a un acuerdo, lo cual es lógico, ya que han sido aniquilados militarmente, sin ninguna posibilidad de recuperarse, y, sin embargo, afirman públicamente que solo están ‘estudiando nuestra propuesta’. ¡¡¡ERROR!!!”, aseguró en un mensaje publicado en su red social. “Más les vale ponerse serios pronto, antes de que sea demasiado tarde, porque una vez que eso ocurra, NO HABRÁ VUELTA ATRÁS, ¡y no será nada agradable!”, agregó, sin rodeos.
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Negar Mortazavi, investigadora principal del Centro de Política Internacional, con sede en Washington, D.C., comentó a Al Jaazera que Teherán no acepta el plan estadounidense de 15 puntos que EE.UU. le hizo llegar a través de Pakistán, porque el país persa solo intentaría poner fin a la guerra en sus propios términos, incluyendo que se contemple el levantamiento de las sanciones, reparaciones por los daños y ventajas económicas.
“Este control absoluto del estrecho de Ormuz les está dando ideas: ‘quizás podamos cobrar tasas de paso como en otros lugares del mundo’. Esas son algunas de las conversaciones que se están dando en Irán”, comentó Mortazavi.
El martes, Irán nombró a Mohammad Bagher Zolghadr como secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Zolghadr es un excomandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y secretario del Consejo de Conveniencia desde 2023, demostrandole al mundo que el gobierno teocrático de Irán está más estrechamente alineada con la percepción de amenazas, según Babak Vahdad, analista político especializado en Irán.
Para ser francos: esto se parece menos a un sistema que se prepara para llegar a un compromiso y más a uno que se prepara para gestionar una confrontación prolongada Para ser francos: esto se parece menos a un sistema que se prepara para llegar a un compromiso y más a uno que se prepara para gestionar una confrontación prolongada
El plan de 15 puntos que Irán rechaza con contundencia: "Trump no puede terminar la guerra"
Donald Trump ha estado declarando desde el sábado que Washington mantiene conversaciones “productivas” con Irán, pero del lado del país persa aseguran que esto es falso y que es una artimaña para abaratar los precios del petróleo y calmar el mercado frente al alza del crudo debido a los ataques a refinerías en el Golfo Pérsico y al cierre del Estrecho de Ormuz impuesto por Teherán en represalia por el asedio estadounidense e israelí.
Embed - Trump afirma que EE. UU. está "muy dispuesto" a llegar a un acuerdo con Irán
Desde el 28 de febrero,Estados Unidos, al mando del presidente Donald Trump, e Israel, bajo el liderazgo del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, lanzaron una operación militar de envergadura contra el supuesto programa iraní y la infraestructura militar persa, a la que culpan de patrocinar el terrorismo chiita, dejando alrededor de 1.500 personas muertas y 18.551 heridos en esa jurisdicción iraní, incluidos altos mandos militares, el ayatolá Ali Jamenei, 165 niñas masacradas en un ataque con un misil estadounidense, y arrastrando como daño colateral a una docena de países islámicos, que sufrieron represalias iraníes a sus refinerías, yacimientos de gas e infraestructura crítica en castigo por albergar las bases militares de Washington.
Pero desde hace pocos días, Donald Trump parece haberse arrepentido de seguir en pie de guerra con Irán debido a los costos políticos y económicos que representa este conflicto para su gobierno, ya que varios congresistas de su propia bancada están condenando que EE. UU. haya entrado en un nuevo frente de guerra, y, de hecho, funcionarios como el asesor antiterrorista hasta el martes de la semana pasada, Joe Kerry, aseguran que Washington ha entrado en este conflicto por “presión del lobby israelí”, y que el presidente utiliza el mismo pretexto de George W. Bush para desatar la guerra en Irak en 2003, cuando habló de que ese país poseía armas nucleares, las que jamás se encontraron.
“Trump ha iniciado una guerra que no puede terminar”, sostiene Ali Vaez, experto en Irán de International Crisis Group, ante el diario El País.
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El cartel muestra al fallecido líder supremo de Irán Ruhollah Jomeini, observando cómo su sucesor, el difunto ayatolá Alí Jamenei, entrega la bandera nacional a su hijo y nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei. | GENTILEZA BBC LONDRES
Según informaron a Al Jazeera dos fuentes diplomáticas de alto nivel en la región, Egipto, Turquía y Pakistán han establecido un canal de comunicación indirecto entre funcionarios estadounidenses e iraníes en los últimos días,. Sin embargo, el mismo diario expone que un horizonte de alto al fuego por ahora es lejano, debido a las posiciones de ambos bandos, que no dan el brazo a torcer.
En ese sentido, la Guardia Revolucionaria de Irán dijo en la madrugada de este jueves haber atacado y golpeado varios puntos de Israel y de países del Golfo Pérsico durante el vigesimosexto día del conflicto. Según un comunicado difundido por la agencia iraní Tasnim, vinculada con el cuerpo de élite de Teherán, la República Islámica alcanzó objetivos con drones y misiles como la base Al Azraq en Jordania, la base Sheikh Isa en Baréin y Alí al Salem y Arifjan en Kuwait en su oleada número 79 de bombardeos.
Del mismo modo, comunicó que lanzo otra ola de ataques contra centros "estratégicos, militares y de seguridad" del norte de Israel con "ataques continuos de misiles" en el marco de la oleada número 80 coordinados con la milicia chií libanesa Hezbolá.
Una nueva andanada de ataques con misiles alcanzaron más de 70 puntos de Haifa, Dimona y Khadra, también en Israel, según la Guardia Revolucionaria, citada por la agencia EFE. Cabe destacar que el 21 de marzo, el régimen de Teherán atacó las cercanías de una instalación nuclear israelí.
Embed - Irán lanzó su ataque de mayor alcance y penetró las defensas de Israel
El jueves pasado, el país persa embistió contra la refinería de Ashdod y otra en Haifa, ambas en Israel, y lanzó una potente horda de misiles contra otra en Qatar y un depósito de combustible en Riad. El golpe de Teherán contra la infraestructura energética del Golfo ocurrió a pocas horas del bombardeo estadounidense e israelí contra South Pars, el mayor yacimiento de gas del mundo, que es de propiedad iraní y que limita con otro bajo administración qatarí.
Desde hace cuatro semanas, Irán ha estado lanzado más de 2.000 drones Shahed, las armas de largo alcance de fabricación iraní, en todo Oriente Medio en respuesta al ataque estadounidense-israelí. Teherán ha disparado estos drones contra varias ciudades israelíes, así como contra bases estadounidenses de la región, rascacielos de Doha, centros de datos, aeropuertos de Azerbaiyán y Bahréin, refinerías de petróleo y productoras de gas licuado en el Golfo Pérsico.
Hasta la fecha, misiles iraníes en una planta de la empresa pública QatarEnergy, la mayor productora de gas natural licuado del mundo; una refinería de Aramco, la petrolera estatal de Arabia Saudita; y un centro de datos de Amazon en Emiratos Árabes Unidos, lo que puede interpretarse como un intento de Irán de sacudir los precios internacionales de la energía y golpear donde más le duele a Occidente, el bolsillo.
Sin embargo, tras el posicionamiento de la Unión Europea de no adentrarse en esta guerra y solo desplegar convoyes en la isla de Chipre con "motivos defensivos", Irán anunció que permite el tránsito por el Estrecho de Ormuz a embarcaciones internacionales que no sean de Israel ni de EE. UU., considerándolas "no hostiles" y sujetas a coordinación previa.