Para el estudio hicieron un seguimiento de 2.240 participantes durante 11 años y analizaron los niveles de omega-3 en la sangre de los participantes, divididos en cuatro grupos:
- nivel alto entre no fumadores
- nivel alto entre fumadores
- nivel bajo entre no fumadores
- nivel bajo entre fumadores
Según su análisis, las personas con niveles altos de omega-3 en la sangre que no fumaban tenían la estimación de supervivencia más alta. Las personas con niveles altos de omega-3 que sí fumaban y aquellas con niveles bajos de omega-3 que no fumaban eran casi idénticas en términos de estimaciones de supervivencia.
Finalmente, las personas con niveles bajos de omega-3 en la sangre que sí fumaban tenían la estimación de supervivencia más baja.
El coautor del estudio, el doctor William Harris, presidente y fundador de FARI explicó a Medical News Today que:
Conocer el índice de omega-3 de una persona es tan importante como conocer el nivel de colesterol o la presión arterial. Además, modificarlo es mucho más fácil, más barato y seguro que tratar todos esos otros factores de riesgo Conocer el índice de omega-3 de una persona es tan importante como conocer el nivel de colesterol o la presión arterial. Además, modificarlo es mucho más fácil, más barato y seguro que tratar todos esos otros factores de riesgo