Y es que, las dietas poco saludables -como las que incluyen alimentos ricos en grasas y azúcares- modifican la microbiota intestinal, lo que da lugar a la producción de factores patógenos que repercuten en el hígado, reseña Infosalus.
Alimentos malos para el hígado
Prueba de ello es lo que pasó con un grupo de ratones que comió alimentos ricos en grasas y azúcares.
Los investigadores descubrieron que estos ratones desarrollaban una bacteria intestinal llamada 'Blautia producta' y un lípido que causaba inflamación y fibrosis hepática, precisa el sitio especializado.
Este grupo de ratones también desarrolló esteatohepatitis no alcohólica o enfermedad del hígado graso, con características similares a la enfermedad humana.
Los resultados del estudio son muy valiosos, tomando en cuenta que la incidencia de la enfermedad del hígado graso es cada vez mayor.
"La enfermedad del hígado graso es una epidemia sanitaria mundial. No sólo se está convirtiendo en la principal causa de cáncer de hígado y cirrosis, sino que muchos pacientes que atiendo con otros tipos de cáncer padecen hígado graso y ni siquiera lo saben. A menudo, esto les impide someterse a una cirugía potencialmente curativa para sus otros cánceres", detalló Kevin Staveley-O'Carroll, profesor del Departamento de Cirugía y uno de los investigadores principales.
Hígado graso: Síntomas
A menudo, la enfermedad del hígado graso no alcohólico no causa síntomas, pero cuando lo hace, es posible que las personas tengan fatiga y dolor en la parte superior derecha del abdomen.
Ahora bien, cuando la enfermedad del hígado graso no es tratada y avanza, se pueden presentar peores síntomas, como náusea y vómitos, dolor abdominal de moderado a intenso, ojos y piel de color amarillento, y falta de apetito.
¿Qué tan grave es el hígado graso?
El hígado graso puede evolucionar a enfermedades graves como hepatitis crónica y cirrosis.
La hepatitis crónica es una enfermedad producida por diversos agentes patógenos que se caracteriza por procesos inflamatorios y de necrosis celular del tejido hepático durante un período de tiempo superior a los seis meses, precisa la editorial Elsevier.
Mientras, la cirrosis supone la cicatrización y el funcionamiento deficiente del hígado. En la mayoría de los casos, esta enfermedad es el resultado del daño crónico hepático causado por una enfermedad crónica del hígado, incluyendo la acumulación de grasa en el hígado, indica MedlinePlus, el servicio de información de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
Para prevenir enfermedades del hígado es importante seguir una dieta sana, hacer ejercicio, evitar el alcohol, mantener un peso saludable y no fumar.
-----------------------
Más contenido de Urgente24
Es experta en longevidad y sugiere un ejercicio sorprendente
Esta señal en tu lengua podría avisar falta de vitamina B12
Neurocientífico de 81 años revela cómo ejercita su memoria
La fruta que baja presión arterial y debe comer diariamente
La dieta que disminuye tu probabilidad de tener demencia