No es la primera vez que se produce un cortocircuito entre quienes ejercen el periodismo vía streaming (YouTube) y quienes están en la televisión (en este caso, en Todo Noticias).
Indudablemente la derrota de River Plate ante Boca Juniors del pasado domingo 9 de noviembre fue el principal tema de agenda en todos los medios deportivos.
image
Uno de los lugares en donde más se habló de este tema fue AZZ, el canal de Flavio Azzaro.
Allí suelen decir las cosas de una manera mucho más frontal que en la TV y ayer lunes 10 de noviembre, luego del Superclásico, no fue la excepción.
Alan Fallabrino, que se reconoce como simpatizante del Millonario, expresó lo siguiente sobre el plantel del club de Núñez: "El plantel de River está dividido en tres: burros, cagones y futbolistas que ya no pueden jugar más en la primera del club". "Armani no puede jugar más, Martínez Quarta es un burro y Castaño es un cagón".
Pablo Gravellone citó el tuit que se estaba viralizando y respondió: "Una vergüenza. Lastimosamente el streaming ha roto los límites de la educación y el respeto. no hay contenido. Solo agravios, chicanas e insultos.".
La respuesta de los de AZZ (y otros de YouTube)
El tuit de Pablo Gravellone tuvo mucha repercusión y tuvo varias respuestas de los integrantes de AZZ y otros canales.
Jerónimo Torres Santoro, conductor de Cuidemos el Fútbol (CEF), le contestó: "coincido", con su ironía característica.
El mismo Fallabrino, citó a Gravellone y le dijo: "Tenés razón, Pablito. Tenemos el programa más visto del fútbol argentino y nominado a Martín Fierro por las chicanas y porque puteamos a los jugadores. Si fueras periodista, analizarias el programa completo. Hacemos 3 horas de lunes a viernes. A TN Deportivo lo miran por Caruso."
image
Guillermo Vetere, ex AZZ, hoy en Picado TV (competencia del canal de Azzaro), también citó al de TN: "Pablo hacés tele con Caruso, no con una maestra ciruela. La gente te reconoce por operar o por insultar árbitros. Laburas en tn, no en Paka Paka."
Lo cierto es que no es la primera vez que se genera un entredicho entre el streaming (YouTube) y los que integran el periodismo tradicional.
Gravellone suele tener un estilo frontal y esta vez no fue la excepción, ante otros periodistas a los que no les tiembla el pulso para decir lo que piensan.