Ya se escribió: Tras el colapso de la exUnión Soviética, en 1989, el capital que el Partido Comunista Argentino poseía en diversas empresas argentinas quedó en manos del 'directorio'. Uno de sus integrantes, aparentemente, era Roberto Gold, fundador del conglomerado farmacéutico que luego fue expandido por su hija Silvia Gold y su esposo, el creativo psiquiatra y emprendedor Hugo Sigman.
Sin duda, el gran aporte de Sigman a los Gold no fue su capacidad empresarial sino que le permitió a la familia fundadora vivir en 2do. plano, y permitir que 'renazca' la historia de la fortuna.
Roberto Gold falleció el 16/12/1995, entonces comenzó el reclamo del desconocido Jorge Gold.
Aquí se reproduce el resultado de su pesquisa acerca del 'caso Gold', que parece una crónica de judíos, comunistas y agnósticos:
Génesis
"Según Forbes, hoy la familia Sigman Gold, con un patrimonio de USD 6.300 millones es la segunda mas rica de Argentina. Son históricos empresarios farmacéuticos que se apropiaron de las inversiones del Partido Comunista Argentino (PCA) y ahora venden todo tipo de medicamentos al Estado. El video expone las maniobras que llevaron adelante para despojar de su herencia a Jorge Gold, hijo de Roberto Gold, fundador de la dinastía.
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Recientemente la revista Forbes publicó el ranking de las 50 personas más ricas del país. En el número dos de ese ranking, con un patrimonio de 6.300 millones de dólares, está el empresario farmacéutico Hugo Sigman y su esposa Silvia Gold, dueños del holding Insud Pharma -ex Chemotecnia Syntial, un conglomerado de más de 10 empresas.
Esta compañía farmacéutica era, en los papeles, propiedad de Roberto Gold, el tesorero del Partido Comunista Argentino, padre de Silvia Gold, esposa de Hugo Sigman. Pero en los hechos era una de las tantas empresas que el Partido Comunista tenía Argentina. El llamado “Oro de Moscú”, que tras la caída de URSS en 1989, quedó en manos de Roberto Gold, suegro de Sigman.
Heredero no reconocido
Pero claro que, tal como decía el escritor Balzac, “detrás de toda gran fortuna se esconde un delito”. Y el caso de los multimillonarios Sigman-Gold no es la excepción.
Como contamos en este video, el comunista don Roberto Gold, de origen judío, creador del conglomerado, Insud Syntial, tuvo un hijo extramatrimonial con su secretaria de credo cristiano. Toda una paradoja.
Hijo que la familia Gold conocía y que luego de un largo juicio, fue reconocido como tal por la justicia argentina en un fallo del año 2012. Pero seguidamente, con una serie de maniobras financieras, fue despojado de la herencia que le correspondía por su hermanastros Silvia, Leonor, y Luis Gold.
Luego de enterase de la impactante noticia de su verdadera paternidad, Jorge Gold siguió teniendo una excelente relación con su padre Roberto, a quien visitaba asiduamente en sus oficinas de la calle Arenales 3170, barrio Recoleta. También con sus hermanos, Silvia, Leonor y Luis Gold. E incluso con la esposa de su padre, Miriam Turjanski.
Sentencia-reconocimiento-Jorge-Gold
La herencia
Toda esta buena onda se acabó a fines de 1994 cuando falleció Don Roberto Gold y hubo que repartir su millonaria herencia. Su cuerpo como para no dejar rastros de ADN, a pesar de su procedencia judía, fue cremado. Y la relación con la familia Gold se cortó absolutamente. Siquiera lo dejaron ir a despedir o ver. Y como herencia, Jorge Gold, hijo de Roberto, no recibió ni un centavo.
Tras este despojo, en el 2003, luego de atravesar un trasplante de riñón en el INCUCAI, casi sin ayuda de la familia Gold, Jorge presentó una demanda de filiación en la justicia argentina reclamando ser reconocido como hijo legítimo de Don Roberto Gold.
Finalmente, en el 2013, luego de una sucesión de chicanas legales, donde en todo momento los hermanos Gold se negaron a realizarse el ADN, en un fallo ejemplar la justicia argentina determinó que Jorge era hijo legítimo de Roberto Gold.
Sin embargo, tras este fallo, cuando Jorge Gold fue a reclamar la parte de su herencia, se encontró que la familia Gold, hoy la segunda más rica de Argentina, con un patrimonio de US$ 6.300 millones, apenas tenía un departamento y un pequeño emprendimiento agropecuario. Correspondiéndole, por tal motivo, unos US$ 500.000.
¿Dónde se habría ocultado el millonario patrimonio que hoy ostentan sin pudor Sigman y su esposa Silvia Gold?
En tres firmas offshore, radicadas en Panamá, un paraíso fiscal, las cuales fueron escrachadas en la famosa investigación periodística de los Panamá Papers. Una de las cuales apareció casi el mismo día en que murió Don Roberto Gold, cuando no se había siquiera realizado la convocatoria de herederos. (…)".