Entonces, adelantó:
El Gobierno quiere hacer el anuncio de, al menos, un preacuerdo con el Fondo porque sabe que la demanda de pesos es estacionalmente mayor en diciembre por vacaciones y aguinaldos, y se revierte a partir de mediados de enero y en febrero El Gobierno quiere hacer el anuncio de, al menos, un preacuerdo con el Fondo porque sabe que la demanda de pesos es estacionalmente mayor en diciembre por vacaciones y aguinaldos, y se revierte a partir de mediados de enero y en febrero
"Es el gran objetivo del Gobierno: que al menos los argentinos perciban que la brecha cambiaria tiene un techo y que la suba del tipo de cambio oficial no acelere la dolarización sino que mantenga el techo de la brecha cambiaria. Por eso, es muy importante mirar en los próximos días lo que ocurra con los pesos de los ahorristas. El riesgo principal es que se mueva toda la brecha cambiaria hacia arriba", cerró.
El debate en la City porteña es qué va a hacer la Casa Rosada porque si toca la tasa, toca a su vez el costo de la deuda en pesos que tiene el Banco Central, tal como dijo Guzmán reiteradas veces en diferentes reuniones a puerta cerrada para la prensa. Por supuesto, se vuelve a barajar la posibilidad de un bonazo que extienda los plazos, pero el otro problema es que si se toca la tasa, se encarece el crédito para las pymes. Claramente, se está poniendo muy oscuro el panorama.
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¿Qué opina el FMI sobre Martín Guzmán, Miguel Pesce y las Leliq?
"Emitir para financiar déficit fiscal y luego absorber la mayor parte de la emisión con Leliq y pases es un mecanismo insostenible y perverso. Se ha llegado al extremo en que los intereses que el Banco Central le paga a los bancos por las Leliq y los pases son equivalentes a todos los salarios públicos que paga el Estado nacional", alertó un informe de Idesa que ya circula entre importantes empresarios industriales, del agro y de fondos de inversión/bancos.
"Por eso es recomendable prohibir al Banco Central usar este tipo de herramientas. Es decir, que tenga vedada la posibilidad de emitir deuda remunerada. Bajo estas condiciones los excesos de emisión tendrían un impacto inmediato sobre la inflación", cita Idesa.
Según Ámbito Financiero, el BCRA dio una señal contundente en noviembre que advirtió que algo va a pasar:
Miguel Pesce apagó en noviembre su aspiradora de pesos, que había funcionado a destajo durante los cuatro meses previos para esterilizar parte de los pesos emitidos para financiar al Tesoro. Ayudado por el salto en el endeudamiento neto en el mercado que consiguió la Secretaría de Finanzas, el mes pasado el Banco Central no reabsorbió liquidez a través de la colocación de Pases y Leliq a los bancos y, por el contrario, convalidó un muy leve desarme del stock de esos pasivos remunerados del 0,3%. Se trató del primer retroceso mensual desde junio.
El stock conjunto de Pases y Leliq terminó noviembre en $4,43 billones, unos $13.568 millones por debajo del récord que había alcanzado en octubre. Los pasivos remunerados son instrumentos de regulación monetaria que el BCRA le coloca a los bancos para administrar el dinero en circulación. A cambio, paga una tasa nominal anual a las entidades financieras del 38% por las Leliq, del 36,5% por los Pases a siete días y del 32% por los Pases a un día. El mes pasado, el monto desembolsado en intereses superó los $130.000 millones.