Un shock para cortar con tanta frivolidad
Los acontecimientos en Medio Oriente devolvieron al Presidente a la realidad tras su idílico encuentro con Elon Musk.
El inicio de la escalada bélica entre Israel e Irán causó un shock que devolvió a Javier Milei a la realidad. El Presidente viajó a USA para cumplir con 2 citas relacionadas estrictamente con su agenda personal. En Miami recibió la distinción de la organización judía ortodoxa Jabad Lubavitch, que lo nombró “embajador de la Luz”. En Texas, en tanto, fue recibido por el magnate Elon Musk en las instalaciones de su fábrica de vehículos. Allí Milei se permitió la frivolidad de manejar un modelo de Tesla, de los que produce el también dueño de la exTwitter, la red social de la que el jefe de Estado es un excesivo usuario, además de generar un nutrido álbum de fotos con el empresario rayano con el cholulismo. Milei y Musk comparten una visión ideológica. Y tal vez algún otro interés. Debería explicar el Presidente por qué es un insistente promotor en el país de StarLink, el proveedor de internet satelital del empresario, al punto de mencionarlo en una cadena nacional. Milei llegó a Texas con otro decreto desregulador bajo el brazo; en este caso, uno que permite a las TICs fijar tarifas libremente, lo que debe ser del agrado de Musk.
