Massa también se vale de los recursos del Estado para su proselitismo. Reunió a los trabajadores de las Apps y les prometió una serie de beneficios, que los mismos motoqueros dijeron ya gozar en la actualidad, como un seguro y los aportes jubilatorios. La importancia del encuentro radica en que se creía -y el ministro también parece creer- que ese universo tiene una afinidad directa con el espacio libertario, que se había mostrado en sintonía con los trabajadores para frenar un proyecto en la legislatura bonaerense impulsado por el sindicalismo que buscaba crear un registro de repartidores. La utilización del aparato estatal para hacer campaña le valió al ministro candidato sendas denuncias penales por anunciar créditos para jubilados dentro de la veda para ese tipo de acto de gobierno. “Si por resolver la situación a jubilados, nos denuncian, que nos denuncien”, respondió, magnánimo, el ministro candidato.
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Massa con trabajadores de las Apps.
Hay otro elemento, de tipo político, que ubica al ministro candidato en un lugar incómodo, y es el intento de jury a los integrantes de la Corte Suprema. Massa nunca expresó una postura clara sobre la avanzada oficialista, aunque los 2 diputados que le responden dentro de la comisión de Juicio Político no desentonaron con el resto de los de UP. Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, presidente y vice de la Corte, enviaron esta semana sus respectivos descargos a la Comisión en los que denunciaron “vicios” del proceso y la intencionalidad de condicionar tanto a los supremos como al Poder Judicial en general para el dictado de sentencias. En ese marco y de forma sorpresiva, el gobernador de Córdoba y excandidato presidencial, Juan Schiaretti, le adjudicó la avanzada directamente a Massa y su “gobierno kirchnerista”, justo en la misma semana en la que el ministro candidato había negado pertenecer a las filas de Cristina Kirchner. La utilización de esa referencia por parte de Schiaretti no fue inocente: gobierna la provincia más anti-K del país, y emitió su mensaje en la inminencia de una visita de Massa y del cierre de campaña de Milei que tendrá lugar en el 2do distrito por peso en el padrón. Como se dijo en esta columna la semana pasada, en Córdoba Milei podría obtener una diferencia a su favor que funcione en una dinámica similar a la que depositó a Mauricio Macri en la Casa Rosada en 2015.
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Pero más inusuales que las palabras de Schiaretti fueron aun las declaraciones de Roberto Lavagna, quien rompió un largo silencio para reiterar su oposición al proceso contra los jueces supremos, del que dijo que “pretende condicionar a la Justicia”. “El desarrollo argentino es con calidad institucional, sin trampas”, agregó. La toma de posición en este momento es significativa porque Lavagna es parte del dispositivo Massa. Incluso el candidato reveló en la mesa de Mirtha Legrand que el exministro de Economía “tendrá mucho que ver” en su eventual gobierno. Lavagna recordó en su tuit que el diputado de su espacio Alejandro ‘Topo’ Rodríguez rechazó los expedientes acusatorios. Rodríguez ya anticipó su voto a Massa en el balotaje.
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