Interna peronista expuesta en la 1era. sesión del Senado bonaerense
Recién este miércoles tuvo lugar la primera sesión del año en el Senado bonaerense, y dejó expuesta a cielo abierta la interna peronista: hubo críticas, chicanas y hasta corte de micrófonos.
Cabe recordar que la demora en la convocatoria había generado cuestionamientos de la oposición, reclamos de intendentes y también malestar dentro del propio oficialismo. Durante meses, la disputa entre el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), alineado con el gobernador Axel Kicillof, y La Cámpora, generó una puja que también impactó en el reparto de cargos, la conformación de comisiones y la designación de autoridades.
En la sesión, Verónica Magario, presidenta del Senado, mantuvo fuertes cruces con los senadores Sergio Berni y Mario Ishii, cercanos al kirchnerismo.
El primer punto de discordia fue tras los pedidos de renovación de licencias de Florencia Saintout y Gabriel Katopodis pero también del libertario Diego Valenzuela. "Estoy un poco mareado, ya no sé cuántos senadores somos", chicaneó Berni. Y Magario le contestó un rotundo "46".
"Podemos votar todas las licencias y poner en orden todo este desorden que se armó", reclamó Magario. Y para que Berni deje de hablar, repitió tres veces la palabra "gracias", a lo que el ex ministro de Seguridad, le achacó: "No hace falta que repita, una sola vez es suficiente".
En la primera sesión del año, trataron seis proyectos de ley y más de 180 declaraciones de interés parlamentario, tal como había sido acordado en la reunión de labor parlamentaria que presidió Mario Ishii. En ese encuentro, el intendente de José C Paz en uso de licencia perdió la posibilidad de que el cuerpo trate las emergencias sanitarias y alimentarias en la Provincia, proyectos que fueron girados a comisión.
Cuando ya se habían votado todos los proyectos, Ishii pidió la palabra y criticó a Axel Kicillof. "Este tema se tendría que tratar sobre tablas, el gobernador no quiso que se tratara sobre tablas", recriminó, y continuó: "Lo invité al gobernador a que camine un poco por el conurbano, no lo ha hecho. Dos veces, tres veces le dije: 'Vení acompañame y te muestro como están los hospitales desbordados y sin insumos'. Estamos en junio y no tenemos las vacunas".
Magario lo interrumpió para marcarle que se había pasado de los cinco minutos, y, como Ishii continuaba hablando, le apagó el micrófono.
Acto seguido, pidió la palabra Berni y arremetió contra Magario. "Me gustaría que nuestro compañero, su compañero, pueda terminar de expresar lo que estaba diciendo. No me parece correcto que en este recinto se le corte el micrófono a nadie. No tenemos prisa, hace seis meses que no funcionamos y hay mucha gente que tiene ganas de hablar", replicó.
Magario abrió a votación la moción de Berni para que Ishii pudiera seguir hablando y perdió. Entonces el ex ministro tomó la palabra hizo un homenaje a los ex combatientes de Malvinas y realizó una defensa de Cristina Kirchner. Pasó de los 10 minutos que le correspondían y Magario se lo marcó.
Eso molestó a Berni y cuestionó a Kicillof. "Desde su mirada de izquierda, escribía artículos con una oposición a las políticas económicas de Néstor Kirchner, la presidenta la abrió la puerta...", empezó a elevar el tono Berni.
Magario lo interrumpió: "Se terminó su tiempo". Y el ex ministro contestó: "No, no se terminó nada, porque usted sabe lo que son las proscripciones, qué lástima. Usted viene de una familia exiliada", continuó Berni hasta que Magario le cortó el micrófono. Berni empezó a gritar y la vicegobernadora le contestó en el micrófono: "Todo es una falta de respeto".
Por su parte, los libertarios también sufrieron un traspié: el proyecto para tratar la prohibición de celulares en las cárceles también pasó a comisión.