"Tuve una charla con él y le expliqué que la medida no tiene vocación de perseguir ni sacarle derechos a nadie, por el contrario. Rescatar a una empresa argentina. Los acreedores externos representan el 40% de los créditos impagos", sostuvo Fernández en declaraciones a Radio 10.
El martes, los enviados no pudieron entrar en la empresa y luego fueron echados del hotel en el que se encontraban, desde donde tuvo que escoltarlos la policía.
La delegación, en la que no está el interventor designado Gabriel Delgado, había llegado durante a la mañana al aeropuerto de Reconquista. Lo primero que hicieron fue dirigirse al Juzgado Civil y Comercial de la 2° Nominación de Reconquista, que está a cargo de Fabián Lorenzini, el juez que lleva adelante el concurso de acreedores de Vicentin.
Luego llegó el primer traspié de la jornada: intentaron ingresar a la sede central del Grupo Vicentin en Avellaneda, pero se encontraron con las oficinas cerradas. No había nadie que les abriera la puerta. La cabeza de la delegación que tuvo que salir escoltada del hotel es el subinterventor Luciano Zarich, un economista que se desempeñaba en el Ministerio de Agricultura.