"Todo está en evaluación, por eso todavía no salió el decreto. Se está evaluando todo", resaltaron a Noticias Argentinas fuentes de la Casa Rosada.
Ante la "preocupación por la circulación de las nuevas cepas" del COVID-19 en el exterior, en el Gobierno buscan reducir la salida de argentinos y residentes hacia países con nuevas olas.
En ese marco, las fuentes consultadas negaron que el Ejecutivo esté analizando un cierre total de fronteras, y especificaron: "Por hora sería disminuir la frecuencia de vuelos".
El Gobierno buscará "reducir al mínimo" los vuelos a Brasil, Chile, Paraguay, y otros países del mundo con nuevas olas y cepas de COVID-19. Dentro de las nuevas restricciones que analiza el Ejecutivo para desalentar los viajes al exterior, se incluyen el deber de cada pasajero de "pagarse su test de PCR y su alojamiento de confinación de modo obligatorio".
Fuentes de Casa Rosada reconocieron a Noticias Argentinas que en el Ejecutivo nacional hay "preocupación por los argentinos que, aún ante el contexto regional de aumentos de casos y la aparición de nuevas cepas, todavía analizan viajar al exterior".
Además, precisaron que "desde diciembre están cerradas las fronteras, ya que se habían suspendido autorizaciones que se hubieran otorgado para ingresos y egresos a través de los pasos fronterizos habilitados, salvo para residentes y ciudadanos argentinos".
En esa línea, recordaron que "no está permitido el ingreso de extranjeros", "las fronteras terrestres están actualmente cerradas", y hay "solicitud de PCR de hasta 72 horas previo al embarque".
Actualmente, cada pasajero debe firmar una declaración jurada a la salida del país, con la obligación de cumplir con 10 días de cuarentena al arribo a la Argentina, desde el test de PCR.
Las nuevas medidas se darían a conocer luego de que el Gobierno extendió el Distanciamiento Social Preventivo y Obligatorio (DISPO) hasta el próximo 9 de abril.