Se sabe, la relación entre éste último y Marcó del Pont no es la mejor. De hecho, en la reunión que tuvieron en el mes de enero, la economista le avisó que no lo quería dentro del órgano recaudador. La funcionaria teme la injerencia que podría tener el hombre en cuestión como ex titular de esas oficinas.
Asimismo, desde el entorno de Echegaray creen que la funcionaria opera en su contra. Sin ir más lejos, cree que la versión que circuló días atrás en los medios de que analizaba pedir una licencia para avocarse a los estudios de la carrera de traductor público de francés, salió del despacho de Marcó del Pont. Lo desmintió rotundamente.
Más allá de la su evidente enemistad, días atrás Marcó del Pont levantó la suspensión que tenía en su contra para que pueda reincorporarse a la Aduana.
El gobierno de Macri había suspendido a Echegaray en junio de 2018 debido a la causa que lo acusa de otorgarle protección impositiva a Austral Construcciones, una de las empresas de Lázaro Báez y también a otras firmas subcontratadas.
En dicho encuentro, el ex jefe de la AFIP le recriminó a Del Pont la designación del funcionario Guillermo Sorrentino, subdirector general de Asuntos Jurídicos. Éste fue uno de los que ideó su suspensión.
Con el cambio de gobierno, Echegaray creyó que volvería a ser puesto en el centro de la escena del organismo recaudador pero lo cierto que Del Pont ubicó en los lugares estratégicos a personas de su confianza, donde no figura el ex recaudador.