Su nombre es Marina, y según información que trascendió, la mujer habría corrido al menos siete cuadras, mientras llamaba al servicio de emergencias, para avisar que había visto al hombre en la bicicleta. A la ayuda de esa mujer, se le sumó también la colaboración de un camionero, que al ver al sujeto por Luján también le avisó a las autoridades.
"Marina llamó al 911, siendo clave para encontrar a M. y colaborar con la policía. Gracias a ella y a un camionero que vieron al captor en bicicleta por Luján, a la gente que aportó datos y al trabajo en conjunto de las fuerzas, la nena pudo volver a encontrarse con su familia", escribió el vicejefe de gobierno de Larreta, acompañado de una imagen con la mujer.
Por otro lado, sobre Maia, se conoció que la tutela de la menor quedará provisoriamente a cargo de la División de Minoridad de la Ciudad.
En este sentido, la nena va a quedar internada al menos hasta el viernes en el Hospital Garrahan con custodia policial, bajo un cuadro de mucho stress y cansancio según detallaron los profesionales de la salud que la están asistiendo. Estos por ahora desconocen cuándo fue el último día en que Maia pudo alimentarse y descansar en forma adecuada.
De acuerdo al procedimiento habitual en este tipo de casos y por tratarse de una menor de edad, M. tendrá que someterse a pericias psicológicas y físicas junto con una cámara gesell con el objetivo de determinar y constatar que no haya sufrido algún tipo de abuso sexual.
Durante el tiempo que duren estos estudios, en tanto avanza la investigación, la nena que tuvo en vilo a todo un país se alojará, de forma momentánea, en alguno de los 33 centros de inclusión que el Gobierno de la Ciudad tiene destinados para familias, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.