Justamente y sobre ese tema, el viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, advirtió este fin de semana que en los últimos 10 días se triplicó la demanda de oxígeno en todos los centros de salud de la provincia de Buenos Aires.
“Los tubos que antes se llenaban una vez a la semana, ahora se llenan cada dos días”, dijo con preocupación, y en esa línea pidió aumentar la producción para evitar faltantes.
“Estamos tratando de que la industria se vuelque a lo sanitario, pero hay que producir más oxígeno. Lo que antes se llenaba una vez por semana, ahora se llena cada dos días, entonces empieza a haber un cuello de botella”, fue lo que dijo en una entrevista radial el último domingo el funcionario de la PBA.
Sobre la reunión se informó que asistieron al encuentro, en representación de AIR LIQUIDE, el director general de la compañía en la Argentina, Uruguay, Colombia y República Dominicana, Gonzalo Ramón, y su directora del área de salud en la Argentina, Carolina Roca; por parte de INDURA, su director, Carlos María Brea, y su gerente regional de Negocios, Patricia Portela; y por la empresa LINDE está su gerente general, Rómulo Santana, junto a la gerente de legales, Valeria Krause.
Posterior al encuentro, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, brindó una conferencia de prensa en la que sostuvo que "la demanda de oxígeno está entre dos y tres veces más que en el momento de mayor consumo del año pasado", por lo que remarcó que "cada provincia y centro de salud" trabajará fuertemente en el "uso racional" de ese elemento químico.
Al mismo tiempo, afirmó que el sistema sanitario sigue con una "ocupación alta" de casos de coronavirus, con su correspondiente demanda de respiradores, por lo que llamó a "fortalecer los cuidados y minimizar la circulación".
El oxígeno medicinal se encuentra catalogado como un medicamento, un insumo indispensable que debe ser utilizado racionalmente y cuidado, ya que es uno de los tratamientos más importantes para el coronavirus, vital para los enfermos más graves y la principal razón por la terminan siendo internados en los hospitales.
El oxígeno se extrae de la atmósfera, se genera en plantas de separación de aire, se purifica, luego se lo expande para llevarlo al estado líquido y se lo conserva en ese estado a una temperatura de -186 grados.
A su vez, en camiones cisternas se transporta el oxígeno -un tanque móvil puede llevar hasta 10 mil litros de oxígeno líquido- a los hospitales donde se almacena en contenedores criogénicos.
Así las cosas, los pacientes obtienen el oxígeno a través de una red de tuberías, pero algunos hospitales no están preparados para esto y lo reciben en cilindros de gas portátiles que se administran directamente a los pacientes. Otra opción son los concentradores de oxígeno del tamaño de una maleta, que separan el oxígeno en el sitio.
En ese sentido, Germán Clausen, director de Gases Sudamericanos, una empresa familiar mediana que desde 1976 fabrica y distribuye oxigeno medicinal, explicó en diálogo con Radio con Vos que en estos momentos el consumo industrial (el 50% de su producción) ya se encuentra restringido "y estamos dedicando una mayor proporción a lo sanitario", indicó.
Clausen señaló que "la escalada de consumo" se empezó a dar en las dos últimas semanas y que "no le dio tiempo aún para evaluar el porcentaje ni tiempo para organizar la demanda", aunque indicó que por ahora "cumplieron con todas las entregas".
Además contó que el año pasado se había dado una situación parecida, una "escalada muy exagerada en un lapso de tiempo muy corto" en los meses de agosto y septiembre.
"Los mismos clientes que solemos visitar una vez por semana o cada quince días para proveerlos de oxígeno, ahora estamos yendo cada 2 días, lo que da cuenta que el aumento de demanda es entre 3 y 5 veces mayor", sostuvo.