ver más
pod 8 -360.280-google

Ojo: La Iglesia condenó el aborto pero cedió sobre educación sexual y violencia de género

Bajo el lema "Sí a las mujeres, sí a la vida", el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Oscar Ojea, condenó el aborto porque "la vida es el primer derecho y sin él no puede darse ninguno más". Sin embargo, marcó un antes y un después en la Iglesia Católica Apostólica Romana: adhirió a la educación sexual integral y a profundizar las pautas contra la violencia de género.

En el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer y con motivo del anunciado tratamiento legislativo del proyecto de legalización del aborto, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina celebró durante el mediodía de este domingo 8/03 una misa en la Basílica de Lujan para pedir por la protección de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, según reza el comunicado.

Durante su discurso, monseñor Oscar Ojea se mostró muy moderado y pidió diálogo entre las partes para avanzar sobre este tema tan sensible para toda la sociedad. Si bien condenó el aborto, es muy interesante rescatar el compromiso para que a partir de ahora se incorpore la educación sexual y la concientización para luchar contra la violencia de género en las aulas de los institutos católicos:

"Renovamos nuestro firme compromiso de desterrar entre nosotros una cultura que pueda favorecer el encubrimiento y cualquier tipo de silencio cómplice ante este delito

Pero decimos también que no es lícito eliminar ninguna vida humana como afirma nuestra Constitución Nacional

La violencia y la muerte son exactamente lo contrario del proyecto de Jesús. La vida es el primer derecho y sin él no puede darse ninguno más

El Santo Padre, en su Encíclica Laudato Si, nos enseña a construir juntos una cultura del cuidado y se oponga al maltrato.

No podemos descartar ninguna especie animal ni vegetal, ya que todo está conectado y cada ser contribuye a la armonía del todo. 

Proponemos que el diálogo sea el camino de los debates sociales de nuestra Argentina, que se puedan analizar la complejidad de las situaciones desde el respeto, el discernimiento y la razón, y no desde la dialéctica emocional de quien se impone y silencia a quien piensa distinto.

Con este espíritu, apoyamos la educación sexual verdaderamente integral que fomente y capacite la decisión libre de concebir una vida humana, respetando los idearios de las instituciones educativas como lo afirma la ley actual.

Adherimos también a una política que reconozca en la sociedad la igual dignidad entre los hombres y las mujeres, profundizando en las causas de la violencia de género y generando nuevas pautas de conductas y de respeto.

Acompañaremos todas las políticas sociales que favorezcan la atención a la mujer embarazada, especialmente en situaciones de conflicto y de extrema vulnerabilidad".

El ministro de Salud, Ginés González García, detalló a Clarín que "el proyecto va a ser muy explícito con la despenalización también, pero, va a tener penas; no sobre la mujer, pero sí con el que cobre, el que salga fuera de la norma, el que lo haga después de las 14 semanas; con el médico que lo haga, el que usufructúe económicamente; el que no cumpla con las las causales como riesgo de vida de la mujer o violación (después de la semana 14, tiene pena)".

La objeción de conciencia será "individual" para cada médico, precisó. Para González García es importante que la legalización se consiga irritando "lo menos posible" a quienes están en desacuerdo "y preservando de fondo todas las cosas que son importantes, que es la accesibilidad, el derecho a la información".

Más Leídas

Seguí Leyendo