El ministro de Relaciones Exteriores reiteró luego el argumento británico para evitar las negociaciones. "La autodeterminación de los pueblos es un derecho básico de la gente de Falkland Islands", señaló, según la denominación británica.
Pero Castro, quien comenzó su misión diplomática en marzo, dijo después que el canciller no había contestado la pregunta. "No puedes decir que eres bueno en derechos humanos y democracia si no estás abierto al diálogo", retrucó.
Además, remarcó que el derecho a la autodeterminación "no es aplicable a los isleños". "La autodeterminación no es un derecho que cada país o cada población tiene. Una provincia en mi país no puede decidir si quieren pertenecer a China", completó.
Por último, al ser consultada sobre si iba a convertir en un hábito sus apariciones en los eventos públicos de Hague, Castro sonrió y respondió: "Esperen y verán".