Mate al volante: Una provincia pondrá multas de hasta $500 mil por matear manejando
Tomar mate en la ruta ya no será posible en algunas provincias. Habrá multas porque es considerado un agente distractor.
Tomar mate en la ruta ya no será posible en algunas provincias. Habrá multas porque es considerado un agente distractor.
El tema volvió al centro de la escena tras la actualización de la Ley Nacional de Tránsito 24.449, que reforzó el concepto de conducción responsable y puso el foco en la distracción al volante como uno de los principales factores de riesgo en la vía pública.
La normativa establece que, en la conducción convencional, el conductor debe mantener el control activo del vehículo, lo que implica circular con ambas manos sobre el volante, salvo en situaciones puntuales como el cambio de marchas. Bajo ese criterio, cualquier acción que obligue a soltar el volante o desviar la atención —como tomar mate, beber, comer o manipular objetos— puede ser considerada una infracción.
Aunque la ley no menciona explícitamente al mate, sí deja margen para sancionar conductas que reduzcan el dominio efectivo del vehículo, especialmente en autos que no cuentan con sistemas avanzados de asistencia a la conducción.
En Mendoza, donde rige una ley de tránsito provincial propia, las autoridades fueron claras: no se sanciona el acto de tomar mate en sí, sino la distracción que genera. Según explicaron desde el área de Seguridad Vial, estas conductas están encuadradas como faltas gravísimas y pueden derivar en sanciones de 1.000 unidades fijas, lo que hoy equivale a $500.000.
El criterio es amplio y abarca no solo el mate, sino también tomar agua, café, comer o cualquier acción que implique perder el control pleno del vehículo. Las multas, aclararon, solo pueden aplicarse si la infracción es constatada de manera presencial por un agente de tránsito.
La actualización de la ley nacional también incorporó referencias a los distintos niveles de automatización de los vehículos, aunque en Argentina solo están habilitados los niveles básicos de asistencia. Si bien muchos autos modernos cuentan con sistemas que alertan sobre distracciones o pérdida de atención, esa tecnología aún no está reglamentada como atenuante o respaldo legal para este tipo de infracciones.
Desde los organismos de seguridad vial reconocen que el avance tecnológico plantea nuevos desafíos, pero insisten en que, hasta que exista una regulación específica, la responsabilidad sigue recayendo exclusivamente en el conductor.
En Córdoba, por ejemplo, la situación no está del todo clara. Si bien rige el mismo principio general de dominio del vehículo, no hubo definiciones oficiales sobre la aplicación concreta de multas por tomar mate al volante, lo que deja la interpretación sujeta a cada control de tránsito.
Más allá de la polémica, el mensaje de las autoridades es claro: manejar distraído puede salir caro, no solo por el monto de la multa, sino por el riesgo que implica para la seguridad vial.
En rutas y ciudades con controles estrictos, el mate —símbolo indiscutido del viaje argentino— puede transformarse en un problema si se cruza con una infracción. Y en algunos casos, con una sanción que duele más que el calor del agua.
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