"En 2018 la Argentina fue sumergida en una grave y profunda crisis en la balanza de pagos, en una grave recesión. En una caída de los ingresos reales y en un aumento notorio de desempleo, pobreza e indigencia. Como si esto fuera poco, cuando el país perdió el acceso al financiamiento internacional, el gobierno anterior solicitó el préstamo más grande de la historia del Fondo Monetario Internacional (FMI). Los 44 millones de dólares recibidos por Argentina, que fueron parte de ese préstamo, se esfumaron antes de que asumiéramos nuestras funciones en diciembre de 2019", relató el presidente Alberto Fernández.
"Con firmeza y esfuerzo, hemos logrado la renegociación de la tóxica deuda externa privada. La estrategia fue aprobada por el Congreso, acompañada por el conjunto de los gobernadores, y respaldada en su negociación por los empresarios, representantes sindicales y la mayor parte de los movimientos sociales. Este logro permitió que la Argentina se vea favorecida con un ahorro de 34.800 millones de dólares entre el período del 2020 y 2030", precisó Fernández, haciendo hincapié en los logros de su gestión respecto a este tema.
"Es imperioso que todos afirmemos nuestro compromiso en no permitir nunca más que se genere un endeudamiento asfixiante a partir de la toma de créditos irresponsables. Quiero agradecer el apoyo que recibí de líderes y lideresas del mundo para lograr ese objetivo y el apoyo que continúan dando para resolver otros desafíos pendientes", dijo el presidente de la Nación, que en ese momento fue interrumpido por los gritos del diputado de Juntos por el Cambio, Fernando Iglesias, a quien le respondió -chicana mediante-: "Tuvo 4 años para hablar, ¿por qué no me deja hablar a mi, por favor? Esto generó el aplauso y los vítores de los legisladores afines al gobierno, mientras Cristina Fernández de Kirchner le tocaba el brazo para tranquilizarlo.
"Sin embargo, el problema no ha concluido. Aún nos queda por resolver nuestra deuda con el FMI. Se trata de un endeudamiento singular por los montos y por los plazos de repago que pactó el gobierno anterior. Aún con Argentina en absoluto default, el FMI le adjudicó un préstamo de 55 mil millones de dólares, el más alto de su historia. De esa cifra se desembolsaron 44 mil millones de dólares que solo sirvieron para facilitar la salida del mercado financiero argentino de capitales especulativos con la absoluta anuencia de las autoridades de entonces", apunto Fernández.
"Ese monto adeudado, según lo acordado por el gobierno anterior, debe ser pagado en 4 años. En 2022, esta cifra alcanza a 18.092 millones de dólares. El año subsiguiente, el monto asciende a 19.186 millones de dólares. Recién en 2024 el pago de la deuda se cancela abonando 4921 millones de dólares".
"Me he permitido remarcar estas cifras para que todos los argentinos y argentinas comprendan la magnitud del problema que han creado quienes nos precedieron en el gobierno. Ahora sabemos también por boca del mismísimo presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, que en sus días como director del FMI en representación de la administración (del ex presidente de Estados Unidos) Trump impulsó el otorgamiento de semejante crédito para favorecer al entonces presidente Macri en la búsqueda de su reelección", acusó Alberto Fernández.
"Endeudar al país de ese modo, permitir que los recursos que ingresaron solo hayan posibilitado la mas asombrosa fuga de divisas que nuestra historia registra, y que la toma de semejantes créditos haya sido resuelta entre gallos y medianoche sin intervención judicial y sin técnicas previas, con total irresponsabilidad y a espaldas de este Congreso, no puede ser visto de otro modo que no sea una administración fraudulenta y una malversación de caudales públicos como nunca antes habíamos registrado", puntualizó el presidente, generando largos aplausos entre los legisladores kirchneristas.
Y prosiguió: "Nuestro país ya conoce lo que es estar endeudado. Conoce lo que nos costó ser parte del primer mundo, conoce también lo que fue el blindaje y lo que fue el megacanje. En todos los casos aparecen los mismos actores, que se repiten con el correr de los años. En todos los casos, los mismos privilegiados que se favorecen con las crisis. En todos los casos, las mismas víctimas, argentinos y argentinas expulsados a la marginalidad de la miseria".
"Para que pongamos fin a las aventuras de hipotecar el país es necesario que endeudarse no sea gratis, y dejen de circular impunes dando clases de economía en el país y en el mundo aquellos que generan esas deudas. Por eso he instruido a las autoridades permanentes para que se inicie formalmente una querella criminal para determinar quienes fueron los autores de la mayor administración fraudulenta y malversación de caudales públicos que nuestra memoria recuerda”, anunció Fernández.
"La inquietud que aquí nos planteamos también parece ser compartida en el seno del mismo FMI. Hemos sabido que la oficina de evaluación independiente del organismo, identificó 9 propuestas de investigación sobre las cuales esta la política de acceso excepcional a créditos, destacando un caso particularmente difícil como el de la Argentina. Por eso también instruí que todo lo que sea objeto de denuncia e investigación en nuestro país sea puesto en conocimiento de la oficina de evaluación antes mencionada".
"La historia da cuenta que hemos sido nosotros los que desendeudamos a nuestra patria. En esta hora, somos nosotros los que queremos liberarnos de la deuda que otros han tomado. No elegimos el camino de incumplir, preferimos plantear con firmeza esta realidad que responsabiliza a quienes fueron nuestros gobernantes, pero que también ha tenido responsables en el mismo organismo de crédito internacional", finalizó Fernández. Su discurso se centró principalmente en los errores y desaciertos del gobierno de Mauricio Macri, y en los logros de su gestión, en un segundo lugar.