“Nuestra curva no es chata, pero viene creciendo muy despacito. Si nos va mal la semana que viene y se empieza a incrementar, cambia todo, pero como viene hoy, la hemos postergado y la hemos aplanado de una manera bastante razonable”, manifestó.
Al ser consultado por la capacidad actual de testeo del país, García detalló que en ese sentido las cosas marchan muy bien: “Tenemos una red de 142 laboratorios en todos los sectores de la Argentina. El porcentaje de positividad de test ayer fue del 11,62%. La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que si de cada diez casos se sabe que uno es positivo, demuestra que se está haciendo bien la cantidad de muestreos. Cuando se excede de 20, como Brasil que está arriba de 30, eso significa que se están haciendo subregistros, es decir que está haciendo de menos”.
"Esperamos medio millón de nuevos reactivos que llegarán en 10 días", agregó.
Por otro lado, también destacó la tarea del gobierno ante el peligro que puede representar la enfermedad para pacientes de riesgo: “Se han comprado muchísimos respiradores”. Estamos alrededor de los 9.000 y habrá muchísimos más en lo que queda de abril, mayo y junio. Vamos a tener una tasa muy alta de respiradores por habitante, como los principales países”, dijo al respecto.
Asimismo, se refirió a la cuarentena, la cual "no puede prolongarse mucho tiempo más para ciertos sectores y actividades".
“Las provincias están proponiendo actividades para comenzar con la actividad económica y el movimiento social”,manifestó ante la Comisión de Salud del senado.
Ante la pregunta sobre cómo se va a instrumentar una eventual mayor flexibilización (o salida) de la cuarentena, García respondió: se va a “trabajar con criterio epidemiológico. Es decir números de casos en la provincia, grado de circulación que hay del virus. También con un criterio geográfico, porque no es igual para cada lugar del país. Y con criterio de actividad, porque no es lo mismo una minera que una gran fábrica en el Conurbano”.
No obstante, fue claro que sí en los lugares donde el confinamiento tal como se conoce hoy se levanta, no dudarán en dar marcha atrás y "volver a frenar".
Por último, brindó su pronóstico sobre los próximos meses: “No creo que se termine antes de un año, con suerte. Como todo procedimiento masivo, exige muchísimas pruebas”, sentenció, aunque mostró esperanzas en que “quizás por el lado de los medicamentos haya más posibilidades en un plazo no demasiado largo. Eso va a significar menos consecuencias de gravedad y menos muertes, pero no te va a sacar de la pandemia”.